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Mostrando entradas de julio, 2019

Cinco minutos más

"Para ambientar," murmura Patxeko que ha vuelto con una buena sudada del supermercado. Acaba de pinchar el "Achilipú" de Dolores Vargas. Luego habrá palmas y todo. A una que yo conozco se le iba la mano como a la Flores, con la palma abierta y las falanges pegadas, temblando y apuntando al techo, al ventilador milagroso que, con dos cojones y poco conocimiento, pararía en seco el propio Nestter Donuts metiendo la mano en el giro, mientras se subía a la barra para cantar una con la cabeza pegada al techo. 
Hablamos de El Tubo, por supuesto, y de Nestter Donuts en concierto, el epílogo del FestiBar, las cenizas de una nueva temporada que, sin duda, ha confirmado, una vez más, que este invento de David y Patxi merece, más allá de aplausos y reconocimientos, un hueco en nuestros corazones. 
El alicantino creo que siempre empieza sus bolos de espaldas, macerando la guitarra. En esta ocasión, a pecho descubierto y con un sombrero español de fieltro, como el del Zorro o …

FestiBar 2019: resumen, creo.

Pues 16 entradas. 10 bolos. 15 bandas que han sufrido nuestro verbo retorcido y el poco criterio que nos queda. Tres bares visitamos: Sugoi, El Tubo y El Cuervo. Y un nuevo FestiBar. Ya no sé ni cómo nació. Ni por qué. Pero este año me ha hecho gracia ver cómo parece instaurado, como la gente se refiere así, usándolo, con la etiqueta, la marca. Porque, por mucho que lo pongamos en el cartel, en realidad, no existe, no es, nadie lo ha planeado, ni se ha creado, no nos pusimos de acuerdo. Y, a pesar de ello, existe, es. ¿No es cojonudo?
Como todos los años, lamentamos sobremanera no haber podido llegar a todo. Nos jodió mucho perdernos algunos bolos, como el de Negracalavera, el de los Young Kids, Luigi Stream o el último a cargo de Cäctus. En realidad, nos jode perdérnoslo todo, pero no se puede. Ni se puede ni se quiere: nosotros no somos el puto centro del mundo, y menos de esto. No queremos fiscalizar la fiesta, la fiesta existe sin que vengamos nosotros aquí a contarlo. De hecho, …

Paniks

Qué expectación. Eso sí: al final, como siempre, casi había más gente fuera que dentro. Pero qué ganas: un año esperando. Lo dijo Rioja, como sin interés: "Hace un año intenté venir aquí..." Ni terminó la frase, lo hago yo: y llegó un año después. Ya sabemos todos lo que pasó, y si no, repasa lo que escribimos un año antes por estas fechas. Un año es muy largo pero hemos sabido esperar, igual que seguimos esperando, y seguiremos, que vuelvan a grabar. En un año, han añadido alguna canción; Rioja se ha repuesto; a Patxi le ha crecido el pelo y una cinta en el flequillo, que parecía un indio de los que le hinchaban las pelotas a William Holden; le ha dado también tiempo a ostiarse con la bici, que de ahí la cinta; David ha perdido el contrabajo pero ha encontrado un bajo eléctrico; y, sobre todo, ya no está Zebu (ooooooh, sniff sniff, ooooooh), pero bueno, está Cobos, que superó la prueba con nota, encontrando siempre el camino cuando se perdía, haciendo requiebros para darle…

Uralita & Los Fibroesqueletos

Más gente maja. También de Granada. Estos en formato trío: batería, guitarra y teclados. Punk oscuro y new wave. Igual por eso se puso Kañón la cami de Devo (o eso fue al día siguiente, ya no me acuerdo). Habrá que preguntárselo. 
No, en serio. Ochentas, energía, guitarra afilada, batería impetuosa y una forma de cantar acorde con las letras, como a mordiscos, como sacando la cabeza del lago de fuego para escupirte a la cara, y, todo ello, rebozado con el krog. Y ya no hay stop. Sonaron todas en un mismo nivel, sin puntos álgidos pero, de la misma manera, sin ningún momento flojo. 
Con un ojo en el escenario y otro en la inopia, poco más te puedo contar, y lo siento, de verdad, pero es lo que hay, el FestiBar pudo con mi resistencia y la ciencia aún no ha inventado la manera de combatir la gangrena mental que produce trabajar demasiado y luego aliviarte a la burro. 
Juro que normalmente me prodigo menos y cuando lo hago, pongo más ganas y juicio en ello, pero esto era el FestiBar y h…

Charnado

Gente maja de Granada, que andaban por afuera mezclándose con el personal, en un día soleado que andaba revuelto un par de calles más abajo. Son solo dos y son dos de Copycats, una de esas bandas a reivindicar, de las que permanecen ocultas en la oscuridad del underground, si quieres llamarlo así, y por eso molan más que las demás, porque te obligan a buscar, nadie te los va a meter por los ojos, tienes que ser tú el que los abra y haga el esfuerzo. Así ha funcionado la buena música toda la vida, sea punk o funk o folk o ¿cómo es eso?, trap, da igual, lo que diga Ferrante. 
Estos eran punk. Punk rápido y sucio, sin procesar ni aliño. Bajo y batería, juegos a dos voces, las melodías como sobarte la conciencia con un estropajo. Solo eran dos, sí, y aún así, el bajista moraba por debajo del estrado. Y no paraba quieto. Ni cerraba la boca. Y abría los ojos como asustado, buscando algo, quién, qué, no sé. Parecía el Spud de Trainspotting buscando a los colegas en un concierto de Royal Blo…

Campamento Rumano

Y lo sentimos: mira la foto. Qué sí, joder, qué coñazo, llegó la policía y se paró el bolo. No nos engañemos, quedaban dos por tocar, o así, y al ritmo que tocan, eso significa un minuto de concierto, poco más. Qué quieres que te diga, yo casi hasta lo agradecí: se me estaba rizando el pelo con la humedad, y eso que soy calvo. Allí, en primera fila, viendo pasar a Vito de un lado a otro, que parecía un padre primerizo en la sala de espera de neonatos, recién le avisaron y se vino corriendo de su partido de squash, no se hizo tan largo. No se puede hacer largo un concierto rumano, cómo se va a hacer largo. ¿Largo? Lo único que tienen largo son los calcetines de tenis, que se los suben hasta la espinilla. ¿Has visto una estrella fugaz? Yo tampoco, pero son así: ¡fiummm! Ya está, si Pelé hacía anuncios para promocionar Viagra, estos podían anunciar fármacos para ayudar con la eyaculación precoz. No dieron ninguna coz, no. Estuvieron modositos, si quieres que te dé mi opinión. Algo atrof…

Sweaty Lovers

No sé por dónde empezar. Este concierto merece un contexto. Y un largo epílogo. Debería, probablemente, hacerlo también en conjunto, con el segundo grupo, quiero decir. Explicar bien de qué iba esto, por lo que yo entendí, y cubrirlo todo en su globalidad. Pero ocurren dos cosas: una, que soy tozudo, y si prometo, porfío. Dos: que no me da, y casi prefiero seguir así, pasito a paso, bien parcelado, que me dé tiempo a respirar. 
Por lo tanto, al grano: segundo bolo de los Sweaty Lovers en el FestiBar, primera de las dos actuaciones programadas, para el día, en un lugar que, si te enteraste o estuviste, ya no tiene gracia, pero si lo lees por primera vez ahora, igual te quedas como ¿cómo?, porque no fue en un bar, ni en una taberna, ni en una sala de conciertos ni en un estadio de fútbol, lugares estos últimos que las dos bandas programadas no hubieran petado en ningún caso, pero ni puto caso ni falta que hace. El concierto tuvo lugar en una rotisería, en un donner, en un kebab, en el

La nevera vacía

Hicieron dos versiones que pillara yo, que igual hubo más, no te pienses. Una fue, si no me confundo, que también puede ocurrir, "Jesús" de Los Planetas. La otra, si no vuelvo a meter la pata, fue "Tanto por hacer" de La Habitación Roja. Pues ya lo tienes ahí: indie peninsular, desde los 90 hasta ahora. Eso es a lo que sonó La nevera vacía en El Cuervo, por lo que yo pude oír. Y ellos no lo ocultan, lo que me parece muy bien. 
Por cierto, lo que sí intentaron ocultar, me imaginé, fue la marca de uno de sus amplificadores, tapada con una aspa de cinta aislante; pero el viento del aire acondicionado o lo que fuera se la cargó y al final se vio, confirmando mi interpretación, que entendió que tenía que ver con las miserias políticas de este país. Eso sí, lo mismo me flipé, que puede ser. 
Buen sonido, a pesar de la masa. Más bien seriotes y parados, excepto el batera, que también colabora en los coros y sube y baja el ritmo con soltura, tirando de caja y plato. Al te…

Colajets

Cuando llegué, empachado de hardcore, me encontré el bolo de los Colajets en El Cuervo ya por la mitad, más o menos, por lo que me contaron. Aún así, aunque normalmente no lo hago, esto es el FestiBar y tenemos que contarlo, que quede constancia, pero también, vaya por delante la advertencia: lo que vi no fue completo y mi perspectiva es parcial. 
Me dio, eso sí, tiempo a ver un buen puñado de cortes, como "C.F. Sillón Ball (Súper Gol)", "Capitán", "Toda la noche" o "Coros de leyenda". Todas ellas las escuché antes, en alguna de las otras cuatro o cinco veces que he visto a esta banda en directo. Por supuesto, lo mismo con el "American Ruse" de MC5, que suelen dejar para el final. No reconocí una que creo que se titulaba "Agua, agua", o algo así, y que parecía hablar de fiestas populares, con detalles concretos, para adivinar de qué pueblo hablaban, pero no sé decirte, ¿Portu?
Con respecto a lo que les había visto antes, poc…

My Man Mike

La sesión de thrashcore del miércoles en El Tubo se cerró con el plato fuerte, los coreanos My Man Mike, y estoy siendo más profesional y equilibrado en mi relato porque son las nueve de la mañana, me pitan los oídos, me quedan siete bolos que contar y me sale así la cosa. Vuelvo a la línea recta: pues lo que decía, que quedaban My Man Mike. Mike no sé quién será, pero ellos eran tres, como los Spazz, que seguro que les gustan, porque el sonido de esta banda es lo que se podría denominar como powerviolence, una vertiente del thrashcore que según la wikipedia inventaron los Infest pero vete tú a saber quién se lo ha contado a la wikipedia esta, no me fío yo. El caso es que estos tres son internacionales que te cagas: un coreano, un norteamericano y el francés que, minutos antes, había montado el espectáculo de Octopoulpe. Esta vez, solo dedicado a la batería. Parece un chiste, pero no lo es: un coreano, un norteamericano y un francés, amigos y residentes en Corea del Sur, que dirían e…

Octopoulpe

Pues, tío, yo flipé. Lo hablé con el señor Hermosilla fuera, que si él lo dice, apúntalo en una libreta, porque sabe de qué habla: de las cosas más originales que se habían visto por aquí en mucho tiempo. Más o menos el invento es este: un tío que le zurra a la batería que da gusto, con una careta tentaculada, que parece ser de Francia, viene de Corea del Sur, habla un inglés perfecto y en castellano solo sabe decir "cerveza", aunque él crea que "salut" es castellano. El tío es algo así como un one-man band, pero lo que hace es usar un proyector y sobre una sábana colgada, como se puede, de la pared, van apareciendo las imágenes de sus partes tocando la guitarra y el bajo, siempre en calzoncillos y con la careta como único accesorio, mientras otros le acompañan cantando. Y todo esto, imágenes grabadas y batería en directo, queda bien compacto y muy logrado. Punk y hard con todos los añadidos que quieras y siempre el core al final. En un momento dijo algo así como …

Vinnie Vincent Registered Trademark

Vamos a ver, yo lo que leí o entendí fue esto: por sorpresa, una tercera banda en el cartel del día en El Tubo de Barakaldo, en una nueva sesión del FestiBar. Se llaman Vinnie Vincent Registered Trademark y aparecía como de Arratia/Vitoria.
Y ahora vamos a ver, yo lo que vi y no entendí, para qué nos vamos a engañar fue esto: dos tíos, me imagino que uno de Arratia y otro de Vitoria, que cogieron la barra diagonal que separaba los dos nombres de sus pueblos en el cartel digital y nos la clavaron repetidamente en los ojos y los oídos. Uno rasgaba la guitarra de espaldas, más atento a su portátil que a otra cosa y, de vez en cuando, le pegaba con el puño a un pedal que tenía sobre la barra. El otro se quitó el bajo al minuto y se lo dio a un par de tíos del público, mientras cogía el micro y se lo metía por la boca y vociferaba ruidos guturales, aparentemente, sin sentido alguno. Con el mismo micro, también frotaba las cuerdas del instrumento de su colega. Todo esto lo hicieron como du…

So Long Riojana Rock

Hasta los 30, más o menos, excepto una temporada corta que me tuve que ir muy lejos y emigrar,  igual que hicieron mis padres al llegar a esta calle, toda mi vida he vivido en Juan de Garay. Cuando la calle tenía coches aparcados, algunos tapados con lonas para evitar la polución, se oía el cuerno de las fábricas, y había hueverías, fruterías, cafeterías de lujo (Sony & Crockett), perfumerías, tiendas de juguetes, una joyería, hasta una librería y bodeguillas, más de una. El cuervo de El Cuervo vivía. Mis padres se conocieron y se enamoraron en el portal número 26. Yo cumplí mis 26 años ahí. Mi madre me contaba que la suya le mandaba a la Riojana a comprar zurracapote los domingos. Crecí en el Udala y jugando a la pelota en los garajes de enfrente. En Nochevieja tardaba diez minutos en cruzar de mi portal hasta la esquina de La Felicidad. No sé veía el asfalto de la gente que paseaba de arriba a abajo. Un año en carnavales un tío se disfrazó de Juan Valdés, con el burro, el carro…

Los Retumbes

Fue un bolazo, dejémonos de ostias. Hubo gente que los veía por primera vez y, epifanías, pocas, no hubo, creo, pero orgasmos, casi. Y sonrisas amplias, camisetas transpiradas, gente feliz, vamos. ¿Qué más quieres? ¿La paz en el mundo? Pues, desgraciadamente, eso no, eso es más complicado. Otros los habíamos visto muchas veces antes, casi, si me permites, diría que los hemos visto nacer y crecer. Aun así, el impacto fue el mismo: fue un bolazo, para nuevos y veteranos, para amigos y desconocidos, para los versados y los que no lo están. 
¿Por qué? Pues porque allí dentro hacía calor, sí, mucho, y había júbilo, exógeno incluso, pero, sobre todo, hubo conexión. Y ese vínculo no se consigue tan fácilmente. Y nunca ocurre por casualidad. Si tienes la oportunidad de vivirlo, disfrútalo; desde fuera o desde dentro, pero disfrútalo. Sin miedo a exagerar, será una de esas pocas ocasiones en las que experimentes la magia y magnitud de la música. 
Y en este alineamiento extraordinario, te lo crea…

Tiparrakers

Las canciones: mucho Elige tu camello, incluyendo "Elige tu camello". Y casi todas las demás en ese disco; o todas, la verdad. "Su eco", "Vater dorado", "Cabeza Mármol", "El ojo" y "Demoledor", que es de ahí y de antes, pero ya sabes. "Código del Hampa", también, y... Y también cosas de antes: "América" del Delirio Tóxico. "Enemigos todos" del Muy fuerte. "No comprendo" del Señales de Humo. Y dos versiones, el "Hit or Miss" de The Damned y el "Over the Top" de Motörhead. Empezar, empezaron con "Triángulo, cuadrado, rombo", y justo arribaron Jolín y Deabru, que se pusieron a dibujar guitarras aéreas y Deabru no era capaz de hacer cuernos con sus dedos de gomaespuma o lo que sea. Se fueron de la misma, por supuesto. Y dejaron a Jon Ander con el corazón roto. Pero tenía con qué jugar. Se lo pregunté un instante antes de que empezara: "¿Qué vas a hacer co…

Transeúntes

Los Transeúntes llevan poco en esto, como grupo, digo. Creo que no llegan al año. Se reunieron por las cosas que tiene la vida, por lo que cuentan, y se ve que les viene bien, por lo que dicen. Y por lo que se ve, porque se les vio bien. Acalorados, y eso que estaban a la sombra, pero bien, cómodos, entre amigos, sin prisa ni titubeos. Más cómodo, e igual de acalorado, estaba el público que ocupaba la terraza, siguiendo el bolo en mesas y sillas de plástico, alguno hasta con las piernas estiradas. Los demás, de pie, al fondo, a modo de cercado, lo perimetrábamos. Íbamos, como las vacas en verano, buscando una encina para recogernos del sol. O, en este caso, un trozo de toldo, el perfil de un edificio, daba lo mismo; pero como los seres de Soy leyenda, buscando la tangente de la umbríaY había transeúntes también, sin mayúscula, que pasaban por allí, se encontraban con el percal, y lo veían ocurrir igual que, volvemos con el ganado, las vacas ven pasar al tren, en invierno o en veran…

Sweaty Lovers

Vamos a hacerlo a todo correr, como se nos pasó el bolo, el primero de esta edición del FestiBar con el que estrenamos sesiones en El Tubo: Sweaty Lovers, que ya lo dijo Gon, lo llevan en el nombre y lo demostró con su camiseta, sudar sudan, y mucho, y así lo explica antes de tocar la canción con la que hablan precisamente de eso, pero cuando iba a arrancarse, le avisó Deborah desde la batería: "Esa no es". Pero no pasa nada. Vuelta a empezar, y ya está. Da igual, porque lo que quedó en la impresión general es que estos dos le han pillado mucho cuajo a la cosa. Tienen ya un pulso mucho más firme. En su mezcla de punk y stoner, en su entendimiento amplio del rock, hacen con guitarra, batería y la combinación de las dos voces un invento que funciona y tiene fundamento. De hecho, te digo ya una cosa: más que su repertorio del Aliens Rosas (2018), y más que las muchas versiones que tocaron y que azuzaron bien al público, yo me quedé con una nueva que anunciaron como "Pimie…

Gonzalo Portugal

Sentado en su banqueta, afinando para cada canción, levantando la cabeza lo justo, el tío a lo suyo, que le sobra para sostener en vilo la atención de los presentes. No fuimos muchos. Más bien pocos, pero fuimos variopintos. Algunos entraban y salían, otros no se movían. El calor era intenso y había que refrescarse. Cayó la colección de estándares y una buena ración de Rory Gallagher, de "Too Much Alcohol" al "As the Crow Flies", con el que se cerró el bolo. Quizás porque mola el "cow-cow yicky yicky yeah" o por lo que sea, pero nos seguimos quedando con el "Out on the Western Plains", que también es del irlandés. Con los dedos afilados en el instrumento y la voz orgánica, casi pelágica, Gonzalo Portugal se bastó para soltar el repertorio habitual en solitario, con el derrotero bien marcado, asomando su destreza, pero sin que el ejercicio parezca eso, simplemente un ejercicio de estilo bien ejecutado. Al contrario, Portugal es capaz de empastar…

FestiBar 2019

Ey, sí, llegó el FestiBar 2019 (te lo recuerdo por si no lo sabes, que deberías: la alegría musical que nos dan los bares durante los Cármenes y que hemos bautizado como un festival alternativo porque sí). Arriba tenéis la mandanga en formato cartel y abajo en un estilo más apañadito. Ciertamente, se notan mucho las bajas. No hay oferta en El Mendigo Aretoa este año, que bastante han ofrecido a lo largo del mismo. Tampoco existe ya el Rocketa. Y todos sabemos el infierno por el que está pasando Edurne en Riojana Rock. Su baja se nota mucho. Sobre todo porque duele que alguien que se empeña y se compromete así con la cultura popular y con la música en directo no encuentre más que trabas y acabe en una situación de absoluta impotencia, con bandas sin tocar, con uno de los garitos mejor adecentados para la práctica del directo sin poder ponerlo en uso. Todo nuestro ánimo para Edurne y una sugerencia para que todos pasemos por allí a echarnos una cerveza antes o después de ir a uno u otr…

El Tubo Highetan

Ya está aquí. Lo tenéis ahí, pero lo pongo así también. Simple y llanamente:

Viernes 12 de julio a las 20:30 Eh Mertxe! Sábado 13 de julio a las 20:00 Explosivah y Uger Domingo 14 de julio a las 13:30 Ohmnicidas Domingo 14 de julio a las 20:30 Sweaty Lovers Lunes 15 de julio a las 20:30 Los Retumbes Martes 16 de julio a las 20:30 Negracalavera Miércoles 17 de julio a las 20:00 My Man Mike y Octopoulpe Jueves 18 de julio a las 20:30 Huts Viernes 19 de julio a las 20:00 Charnado y Uralita y los Fibroesqueletos Sábado 20 de julio a las 13:30 Mamba Negra Sábado 20 de julio a las 20:30 Young Kids Domingo 21 de julio a las 13:30 La Agonía del Congrio Domingo 21 de julio a las 20:30 Cäctus
¿Que qué es esto? La puta gloria. ¿Que cuándo ocurre esto? Te lo digo rápido: Fiestas patronales del municipio de Barakaldo, búscalo en el calendario que aparece, Virgen del Carmen y eso. ¿Que dónde ocurre esto? Dónde va a ser: en El Tubo. Hubo un día en el que aún me quedaban adjetivos calificativos para hablar de es…