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Mostrando entradas de diciembre, 2008

Guided by Voices

Una de las mejores canciones que he escuchado en mi vida, sin explicaciones, sin argumentos, simplemente una de las que con más brusquedad me obligó a levantarme del sillón y ponerme en movimiento (a falta de facultades para bailar) fue y es I'm A Tree de Guided by Voices. Llegó por casualidad a mi vida, no sé cómo ni por qué, pero todavía no se ha ido. Desde entonces y hasta que hace ya casi cuatro años decidieron separarse, Guided by Voices siempre ha estado a mi lado. Durante el año casi completo que deambulé por el medioeste de los Estados Unidos, haciendo que enseñaba castellano a una manada de hijos de granjeros que jamás podré olvidar, Guided by Voices fue la banda sonora de aquella experiencia. Guided by Voices, Vacazul, Teenage Fanclub, Suede, Little Brazil, Q And Not U, la canción "One, Two, Three, Love" de Carrots, The Elected, "Nowherelander" de The Brahmas, "Polar Shelter" de Renochild, M. Ward, Matthew Sweet y una vieja canción de Ken Za…

Late of the Pier

¿Sabes cuando un avezado periodista musical te describe una nueva canción de algún grupo que no conocías y para hacerlo usa el nombre de dieciséis grupos de folk, rock, garaje, trip-hop, hip-hop, power-pop, indie-pop, shoegaze, electropop, techno... que no habías oído en tu vida? Puede que incluso si el disco le ha emocionado te diga cosas como que la canción "What He or She Said About You or Me" es una aproximación a los tres últimos discos de Tom Waits con los ojos de Mac McCaughan y el trasero de Dave Gahan. Esta semana me ha ocurrido algo gracioso porque me he encontrado con dos canciones que directamente me han llevado a otras canciones o a otros grupos. Me explico, rápido y sin detalles, una canción de The Blakes tiene un riff de guitarra que inmediatamente me traía el nombre de Ocean Colour Scene a la cabeza. Lo gracioso es que la siguiente me traía el de The Strokes, y la siguiente el de los Rolling, y la siguiente... El segundo caso: una canción del último disco de …

Shout Out Louds

El concierto en el Summercase no fue muy bueno. Yo intenté divertirme: tarareé las letras a duras penas, moví mi cintura cuanto pude y sonreí a mis dos compañeros, los mismos dos que, más tarde que temprano, acabarán por sumarse a este blog. Sin embargo, el polvo que empezaba a levantarse en aquel pedregal de Boadilla, el sol que aún relucía terco e inmisericorde sobre los tejados de las urbanizaciones, los contínuos viajes a la barra para refrigerarse y la sensación de que todo era muy pronto y muy repentino no ayudaron para disfrutar del concierto. Descubrimos "Tonight I Have to Leave It", casi al unísono, por los videos del extinto, que en paz descanse, Fly Music. En su día, leí una crítica en la que decían que el disco anterior era mejor que este último, y después de descubrirlo, como con Okkervil River, de delante para atrás, deberé darle la razón al tío del artículo, canciones como "The Comeback" o "Please Please Please" tienen un matiz escondido, u…

The Polyphonic Spree

No volví a escuchar el disco nunca más. Durante una temporada, me ponía una y otra vez su canción "two thousand places." El segundo disco, creo que lo sacaron hace un año o así, no lo he escuchado. Pero aquel concierto, lo vimos los tres con la boca abierta. A hizo un comentario que nos hizo mucha gracia a B y C. Cuando los vio salir, dijo que se parecían a los Inhumanos pero con túnicas. Al día siguiente, cuando cogíamos la prensa gratuita con la crónica del festival, el periodista comenzaba su reportaje diciendo algo así como: el tío que estaba a mi lado dijo que aquello parecía un concierto de Los Inhumanos vestidos con túnica. Nos volvimos a reír, los tres, A, B y C, mientras nos aconsejábamos reparo a la hora de hacer comentarios en los conciertos, porque al parecer se había sembrado el terreno de micrófonos de escucha. A lo que iba: Polyphonic Spree nos tuvo en torno a una hora con la boca abierta y los ojos pegados en el escenario. No sé qué es lo que nos atraía más:…

Conor Oberst

Viví cerca de su ciudad durante un tiempo. Le buscaba por las librerías de viejo, pero no le encontré. Un día me pareció verlo en una cafetería, pero quizás era otro tío con los ojos brillantes. Ingenioso, a que sí. De lo que estoy seguro, es de que era él al que vi en la tienda de discos Homer unos cuantos días antes de volverme a casa. Estoy... casi seguro, digamos. Igual hasta coincidimos en algún concierto. Quizás estuvo en la heladería en la que vimos cantar a David Yvar Herman Düne y a Kimya Dawson o en el Sokol Underground, donde vimos tantos grupos de los que no recuerdo el nombre que quizás en alguno hasta estuviera él. Cuando le conocí, creí que se llamaba artísticamente Bright Eyes, luego resultó que ése era el nombre del grupo, pero siempre he pensado que eran uno solo, Conor Oberst. Al principio me gustaban sus canciones más autóctonas, incluida esa preciosa historia del avión apunto de estrellarse. Después, acabé por encontrar alguna canción de sus discos más experimenta…