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Mostrando entradas de diciembre, 2015

¿Estreno mundial?

El Borges este decía que el mundo se recogía entero en el aleph, ¿no? Yo es que cuando lo leí no lo entendí, y cuando lo releeí lo entendí tan bien que no sabía explicarlo. Alephluya, que decía la bruja piruja, o Jeff Buckley, no me acuerdo. Los cuentos para niños deben ser turbios y recónditos, en plan Hansel & Gretel meet Beavis & Butthead o algo así. Tú explícame una letra de la Hora del Primate y yo te decoro la casa en plan Zen... Guerrilla. Es lo que tiene ver a Los Cosméticos en directo mientras me hablan de Viridiana, que pierdo la noción y hasta el sentío. Me lo niegas si no es cierto, pero yo creo que dijeron que se estrenaban. ¿Era un estreno mundial? ¿Es el Tubo un profundo aleph que recoge el mundo y todos los mundos que se incluyen, infinitamente, dentro de él? Pues no lo sé. Yo es que el concierto de ayer lo entendí tan bien que no voy a saber cómo explicarlo... si no lo hago como si fuera un cuento para niños:
Así que érase una vez Delorean, no el coche, si no…

Hablemos de ropa interior

Y hablemos a propósito del concierto de The Long Johns Band en el Tubo de Barakaldo, ayer viernes 4 de Diciembre de 2015. Sabéis que me gusta hacerme el listo y el gracioso, y es curioso que Long Johns suene lo mismo a personaje de Robert Louis Stevenson, que a una cadena de marisquerías norteamericana, que a la ropa interior de los vaqueros del Oeste Americano. También suena a blues. A Long John Baldry. Y a whisky escocés, así que no sabes muy bien por dónde pillarle la onda a un nombre que, al fin y al cabo, lo que hace es nominar a una banda cántabra que practica un blues eléctrico, con mucho intervalo instrumental, virtuosismo y factura clásica. Sí, he dicho factura, que es la mejor forma de ponerle la guinda a una introducción tan mala como el título.
El concierto empezó con tres tíos bien ordenados arrancándose a buscar notas de blues. El bajista en una esquina, el batería arrinconado, y el guitarrista y cantante principal en primer plano y con un modelo al estilo flying V (jev…

Una vez

No puedo evitarlo. Creo que lo he superado, pero, muchas veces, regresa, casi por sorpresa, y sonríe cobardemente. Parece que me estuviera diciendo: una vez pasó, jamás volverás a ser el mismo. Así que nunca bajo la guardia, porque en cualquier momento, sé que puedo volver al mismo agujero negro del que tanto me costó salir.
Hoy me he acordado de un día en el que yo aparecía, y casi no me reconozco. Estaba más delgado, tenía más pelo, vestía de negro y estaba solo. Estaba en una ciudad extranjera y paseaba, un día entre semana, cuando la gente se dedicaba a sus cosas, con sus vidas ordenadas, sus pequeñas tragedias, sus alegrías cotidianas, y yo parecía ser el único que no encajaba. Aún recuerdo aquella ciudad como si fuera el patio de mi casa. Me veo en las fotografías y sé que soy yo. No es eso lo que no reconozco.  Al salir de una cafetería, sin ganas de volver a casa, recuerdo que decidí caminar hacia la plaza del mercado, donde, a pesar de ser un día laborable, seguro que quedab…