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Mostrando entradas de 2014

Mucho mucho ruido y nueces nueces, ninguna

Hoy es el último día de un 2014 al que me negaré a calificar, evaluar o rememorar con espíritu compilador y juicioso. Eso sí, digamos que he escrito 53 entradas en 365 días, lo que sale a una media paupérrima, pero, para mí, que es el que escribe, no deja de ser todo un esfuerzo gratuito.  Utilizando ese contador de visitas que tiene blogger, y que no sé si es de fiar, el pódium de entradas más vistas en este 2014 es el siguiente.
1) Con 428 visitas, "El cronista más pelota del mundo", del 14/09/2014 2) Con 381 visitas, "Fürtwangler y los Porco", del 25/05/2014 3) Con 274 visitas, "Fiasco Press!!: David "Kalbo", del 04/06/2014
La primera respondía a mi crónica del concierto de The Mockers en Bilbao. Que la entrada creciera tanto y recibiera tantas visitas, creo que no tiene mucho que ver con lo que escribí o con lo que dejé de escribir, así que no me queda mucho más que añadir. Solo que, como siempre repito, yo me limito a ir a los conciertos, ver l…

Y último teletipo: Ah, y, sí, se me olvidaba, Merry Xmas y todas esas zarandajas

Christmas Card from a Hooker In Minneapolis
hey Charley I'm pregnant
and living on 9-th street
right above a dirty bookstore
off cuclid avenue
and I stopped taking dope
and I quit drinking whiskey
and my old man plays the trombone
and works out at the track. and he says that he loves me
even though its not his baby
and he says that he'll raise him up
like he would his own son
and he gave me a ring
that was worn by his mother
and he takes me out dancin
every saturday nite. and hey Charley I think about you
everytime I pass a fillin' station
on account of all the grease
you used to wear in your hair
and I still have that record
of little anthony & the imperials
but someone stole my record player
how do you like that? hey Charley I almost went crazy
after mario got busted
so I went back to omaha to
live with my folks
but everyone I used to know
was either dead or in prison
so I came back in minneapolis
this time I think I'm gonna stay. hey Charley I think I'm hap…

Teletipo: 26 de Diciembre Fun Fun Fun

Fun de /fʌn/. Este viernes, después de que la Navidad de la que hablaba SA se haya terminado ya, seguirán las veladas musicales en esta ciudad que parece que despierta a tumba abierta y sin mirar las consecuencias. Mientras no les corten las manos o la luz, los hosteleros más dicharacheros del extrarradio siguen empeñados en hacernos las tardes más estruendosas y saturadas para todos. Por un lado, EL TUBO propone a los locales Lomoken Hoboken. Por el otro, a pocos metros de allí, el PANORAMA también se apunta a la fiesta de la música en directo y anuncia que ese día aparecerá por allí Luigi Stream junto con Ricky Billy. Parece que uno tocará la guitarra, el otro la batería y ambos intentarán que su audiencia viaje en el tiempo hasta 1950, con ese al final, que significa del 50 al 50 y pico.  Como dicen los entrenadores de primera división: bendito problema tener dónde elegir.

Teletipo: Se escucha por el barrio

Se dice por ahí.
No sé dónde leí.
La familia Telerín aparece en el listín.

Si los quieres, ya los tienes. Vas y los escuchas, donde ahora se escucha la música: bandcamp. Si no, haces como yo y dispones de uno de estos días de guirnaldas, mazapán, mantecados y metros petados, para montarte en uno y acercarte a la capital. Yo lo voy a hacer, y me dejaré los dineros en alguno de los puntos de venta donde se encuentra salgai. Bai.

Teletipo: Shaqira O'Neal

A ver si aprendemos, joder; quién es rock y quién no. Que si es una manera de entender la vida, que si es una religión, que si but I like it. ¡Un perfume!
¡Es un perfume!
Thanks, Shaks.

Teletipo: Cocker

Yo que le mencioné hace unos días sin venir a cuento y ahora... Me siento en deuda pero tengo dudas, porque no sé muy bien qué decir. Así que... mejor que hable él y que hable como cantaba en 1970, cuando se fue de gira por los States.
He elegido el clásico de los Box Tops y, el resto, como digo, Joe, tío, que se te desate el corazón.


Curious People

Al principio, creía que me iba a quedar ocurrente, comenzar la crónica jugando ingeniosamente (ja) con el nombre de la banda y el del mono marrón que vino del África para vivir en la gran ciudad. Ni Furious People ni Curious George, si no, Furious George, pero luego me acordé: ten cuidao, pelao, que ya hubo alguien que se llamaba así. Sí, ¿no? Una banda de punk de finales de los noventa, esos que salían en una película de Spike Lee. Así que luego opté por la otra combinación: Curious People. Y no queda mal, porque yo iba a empezar mi monserga diciendo que yo, como el mono, aparecí por el Tubo por curiosidad para ver la furia mencionada, y, para decir eso, también funciona la otra combinación, ¿no? Castellón. Que rima. Y de Castellón venían los Furious People; como bien dijo el cantante, después de darse una zampá de kilómetros. Vinieron, además, aparentemente cargados para comenzar una gira que empezaron en Barakaldo, sigue hoy en Gijón, el viernes que viene en Madrid y en nochevieja…

El club de los quince

Vamos a ponernos serios, tío. Dos deseos pediría para 2015: uno, quedarme ciego repentinamente cada vez que en televisión anuncien un perfume (sobre todo, en Navidades). Yo ciego, por un instante; las voces en off, mudas. Dos: por dios, que diría el que cree, por Diego Armando Maradona, el que lo hace en otros dioses, que alguien invente unos auriculares de botón con un cable que no se enrede. Si Murphy repasara sus leyes, añadiría una nueva, cada vez que guardas los auriculares en el bolsillo, los sacas hechos un ovillo. No es suficiente, más serios aún: me estoy comiendo un polvorón, lo juro, ¿no vale eso? Más, más, más serios aún, que es casi Xmas: had una lista. ¿Una lista? De lo mejor y de lo peor del año, las diez mejores gasas esteriles del mercado, cincuenta canciones perfectas para hacer de vientre en un retrete móvil, yo qué sé. Una lista, la lista.  Y yo voy y lo hago porque tengo solo una tradición navideña que sigo a rajatabla: decir que no voy a hacer algo y hacerlo. Pero…

Long Ryders, en diferido

Mira que si te hubiera dicho lo de que la "y" es en referencia a los Byrds, ya habría hecho mi trabajo y me sacudiría la solapa, me pondría frente al espejo, me autodedicaría una sonrisa, se me hincharía el pecho que da gusto. Pero no, dejé que pasara el domingo. Me tomé un tiempo. Ahora, voy, y escribo. Y, porque soy tonto, repito lo de que The Long Ryders le cambiaron la vocal al jinete para que se emparentara con el pájaro.  Como mis lectores, los asiduos y los despistados, suelen saber de música mucho más que yo, no creo que haga falta repetir, pero yo lo hago, que The Long Ryders era una banda de los ochenta a la que se metió en el saco del Paisley Underground, aquella etiqueta que tenía más de cuadrilla de alterne que de categoría musical, donde entraban lo mismo The Bangles que Green on Red o True West. Las chicas de The Bangles alcanzaron fama y audiencia, la etiqueta estuvo siempre unida a la psicodelia y los grupos desaparecieron antes de que llegara a su final la…

Tipafilaxia

Cuando la respuesta a un fármaco disminuye con el paso de las dosis, los médicos, entre ellos, hablan de taquifilaxia. La reacción a la medicina se reduce porque la tolerancia fisiológica aumenta. A menudo, se resuelve ampliando la dosis. A mí me ha pasado con los Tiparrakers. Después de pasarme dos semanas sin dosificar los chutes que me he ido metiendo, ahora mi cuerpo se ha acostumbrado y ya ni reacciona cuando escucha el estribillo de "Enemigos todos". Sufro Tipafilaxia. Tengo que aumentar la dosis. Aprovechar el estéreo para ponerme Delirio tóxico por el auricular de la izquierda, Luego estamos, por el de la derecha y Muy fuerte, de sonido ambiente. Solo así me calmo.
Según Wilder Penfield y Theodore Brown Rasmussen, nuestro cerebro está formado por un tejido nervioso y si estimulas un punto concreto, afecta a un lugar exacto de nuestra capacidad motora o sensorial. Tú me haces clic aquí y se me erizan los pulgares, si es que los pulgares pueden erizarse. Créetelo, Phi…

Porque es la 1:34 y está sonando Joe Cocker

Hoy, en pocos kilómetros a la redonda, podías ver en directo, incluso, algunos de ellos tocaban juntos en el mismo concierto, a los siguientes grupos y a otros que no menciono más que a escondidas en los puntos suspensivos del final: The Intelligence, Munlet, Las Sexpeares, Toni Metralla y los Antibalas, Penadas por la Ley, La Hora del Primate, Islas Marshall, John Garcia, Dr. Maha's Miracle Tonic, Educados en el Izar & Star, Willis Drummond, Kashbad, Me & The Bees, Wilhelm and the Dancing Animals, Anette Olzon... De todos ellos, yo no he visto a ninguno. Pero, en lugar de quedarme postrado en la huella que ha labrado mi trasero en el sillón de casa, o perder el tiempo acodándome en el mostrador de una tasca para ver, de fondo, como resuelven el rosco mietras yo como maní gratis, me he puesto calzado y me he bajado al Tubo a ver a Baketazo. La crónica, en realidad, te la puedo resumir en un párrafo que para eso estoy cansado y ansioso por pillar el sobre y pegarme el sel…

Estómago rebelde

Hoy he hecho algo que quizás no debía hacer pero que necesitaba hacerlo. Ha llegado la hora de comer y en lugar de hacerlo en diez minutos, me he tomado cuarenta para masticar y hacer la digestión. Así que, en lugar de encender la televisión y que la providencia elija un canal, he decidido poner una película y tenerla ahí de fondo, de compañía y banda sonora.
Como ya la había visto antes y pensaba que podría seguirla así como de soslayo, sin prestarla mucha atención, he decidido ver la que en castellano tradujeron como Corazón Rebelde. Una película basada en el libro de Thomas Cobb quien, al parecer, se fijó en las figuras de Hank Thompson y Ramblin' Jack Elliott para configurar el personaje principal de su novela y, por ende, de la película en cuestión, Bad Blake, al que da vida Jeff Bridges y por cuya actuación ganó la estatuilla de oro en los Premios de la academia de 2009. El Óscar, vamos, dejémonos de chorradas.
No voy a deciros mucho del argumento por si luego queréis ir, v…

Verborrea trágica

Es fácil soportarlo. Duele, pero puede que incluso un dolor de muelas duela más. Levantarte toda tu miserable vida a las cinco de la mañana para trabajar en el andamio y dedicar el resto del día a quitarle el adjetivo miserable al sustantivo vida, eso sí duele. Tiene que doler por más que lo mengüe el empeño. Por eso digo que es fácil soportarlo.  Duele, pero se sobrelleva. Los conciertos van pasando y ya ni me asomo por el Tubo. Los Calavera andaban ayer rompiéndole el tímpano a la peña y yo agotado, acogotado en la esquina de una tasca, mirando la pantalla de un televisor y viendo correr a gente que solo me recordaban las corrientes oceánicas que andan templando las mareas de mi atormentada cabeza... viva el romanticismo más lacerante y complaciente. Lerele. También tocaba Bakelite en el Bilboloop y a mí me hacían glub los tragos de cerveza. De vez en cuando, abro la lista de conciertos de Bilbobolos y me flagelo con un gusto tan sadomaso que me doy asco.  Se sobrelleva, aunque duela.…

BIME, vidi, vinci

No es la resaca ni el cansancio ni las ganas de marcharme a otro lado y dedicarme a otra cosa. Tampoco es exactamente eso que otros ya llamaron algo así como el pánico a la hoja en blanco. No, no es nada de eso, pero no deja de ser algo extraño. El caso es que no me apetecía escribir sobre el segundo día de conciertos en el BIME y solo plantearme el reto como una responsabilidad me sonaba estúpido y un tanto ridículo, la verdad.  Creo que llevo como cinco o seis años escribiendo este blog y he pasado de que no me leyera nadie, a que me leyera una y de ahí a que me lean unos pocos. A veces, son algunos más, pero es solo casualidad o curiosidad. Y es muy de vez en cuando. He recibido algunos halagos que no te voy a negar que me han gustado tanto como que le rasquen los flancos a un chucho. También he recibido críticas y he vivido experiencias desagradables. Nunca me he acreditado en un concierto, ni pienso hacerlo. No soy periodista, ni musicólogo, ni escritor, ni sociólogo. No soy pro…

BIMElómano

Tiene que haber un montón de ellos aún ahí dentro. Melómanos, digo. Seguro. Otros ya se habrán ido. Y también es cierto que muchos de los que aún están o estuvieron en el primer día del BIME 2014 tienen de melómanos lo mismo que yo tengo de pirómano. El sufijo de la palabra, eso es: una, en la izquierda y otra, en la derecha.  El BIME ha crecido. Ha dado un estirón como para pasar directamente de Charanga a Zara para comprarte una camisa de manga larga. El año pasado se veía más hormigón que pies (este año también, cierto, el recinto sigue siendo inabarcable) y la gente con la que te cruzabas iban todos acreditados y te remitían a las eternas preguntas como "este tío trabaja en...", "esta tía toca en...", este tí@ escribe en..." Ahora, ya no. Ahora te encuentras a peña que usa los tubos luminosos de publicidad como luchacos, a jovenzuelas que gritan al unísono que Molko les mola, a dipsómanos que confunden a Neil Hannon con Cristiano Ronaldo, a otro que le da…

Pace Mineon

Lo del título es un chiste malo de cojones, que, además, solo pillarán los freakies del baloncesto a quienes, además, les guste la música punk, que es ya la perdición. Pace Mannion fue un alero de Salt Lake City, Utah, con carrera en Italia en los años noventa, y Satan's Mineons es la banda de Nottingham, digo yo, a razón de los notxinganflores que he oído entre el público, que he visto esta noche en directo. De ahí el título de esta entrada. De ahí mi fama. Los Satan's Mineons no estaban en el cartel al principio, pero entraron por sorpresa para substituir a Las Sexpeares, y... ¡sorpresa, sorpresa!, además de un programa horroroso de la televisión folclórica, ése es el estado mental en el que nos han dejado: sorprendidos. ¿Cómo definirlos? He ahí el quid de la cuestión. Dijo Cicerón, llevándose la mano a la barbilla: E ai el kwid de la question. Los Satan's Mineons, si me dejas que aproveche que estoy escribiendo esto a las 0:45 de la noche con algo de resaca y mañana h…