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Mostrando entradas de julio, 2018

FestiBar 2018: Resumen y desmesura

Este blog nació en un bar, el Panorama Pub. Nació con otro nombre y con otra intención. No sé muy bien cómo no murió entonces. Porque renació. Y lo hizo en otro bar, el Tubo. Un día estaba allí dentro y me dije a mí mismo: o hago algo con esto o empiezo de nuevo. Siempre quise escribir un fanzine, pero me pilló por medio esta época del 2.0. Le cambié el nombre, abandoné el proyecto colectivo con el que nació, y me puse a escribir sin ton ni son. Sin ton ni son, sí. Cuento todo esto porque aquel blog original nació en 2008. Es decir, en octubre hará diez años. Una fecha redonda, ideal para celebraciones sacadas de contexto, aparatosas. Mi plan es no hacer nada, claro, porque creo en lo que me dijo Hendrik Röver sobre celebrar los 30 años de Los DelTonos: "¿Tú has visto alguna vez a un fontanero celebrando sus treinta años arreglando grifos? Pues lo mismo."  
El cambio de espíritu, estilo y nombre en el blog se produjo el 3 de agosto de 2011. Aquel día anuncié el fin de la an…

Guttercats

Una mañana soleada y desolada. Ni los ritmos del día ni la polifonía de las charangas podía con la quietud del eco: la noche había dejado cóncavo el espacio. El sol seguía tozudo, pero los pocos que andaban por el Tubo arrastraban el peso del epílogo. Fuera, en la puerta, los Guttercats almorzaban ajenos a todo. Una vez dentro, se subieron al escenario y ya no se bajaron. Solo el bajista, casi al final, poseído por su propio ritmo y unas caderas llenas de funk, se lanzó al mar y braceó con soltura. El batería tocaba con gafas de sol, como protegiéndose de las tinieblas del bar. El guitarrista eléctrico se pasaba el tiempo pegándole a la palanca, lijando el mástil con el slide, yendo de traste en traste por la parte de arriba de la arboladura. Se les vio sudorosos, bebieron poco, no bajaron el ritmo en todo el concierto. Se repasaron su discografía, acercándose más al último de sus discos, con canciones como "Sweet Little Sister" o "I Wonder", canción en la que des…

TurboFuckers

Era un día especial. Lo dejó bien claro Iñaki Sixx cuando se despidió así: "Será otro rollo, será otra etapa, pero seguiremos siendo fuckers." Se despedían de uno de los suyos, Charly Fucker, el batería, y la despedida condicionó un poco el resto, como no podía ser de otra forma. Iñaki Sixx volvió a coger el micro e hizo cuentas: con aquel, más o menos, que igual yo no entendí bien, eran 45 bolos en 3 años para el Fucker sentado. Sixx estaba más dicharachero de lo normal, y eso que le costó empezar a dirigirse al público. Nos diría luego que si habló tanto fue por falta de caja, como que necesitaba coger resuello, vamos. Pero yo creo que la razón principal fue simplemente que, en la otra esquina, a Pepe Bombs le habían robado la voz. Como él muy bien explicó, eso es "lo peor que le puedes hacer a un argentino". No tenía posibles para rebatirle a su compañero o escatimarle turnos. Sin embargo, a los coros, no se le notaba tanto. Estaba más apocado, menos enredador,…

Northagirres

Fue una noche rara de cojones, pero eso no te lo voy a contar. Me lo pasé bien, no me entiendas mal, aunque no te importe lo que te estoy contando, pero, si no me llegan a parar, igual hasta acabo vendiendo mi coche, y parte de la culpa la tuvieron ellos, cabrones, que no suelo insultar yo por aquí, ni aunque pretenda ser con sarcasmo cariñoso, pero parecía que no había forma de decir esto sin hacerlo. Espera, recupero el aliento y empiezo, pero ya que he escrito este párrafo auxiliar, usémoslo para algo práctico. Vamos a hablar de Northagirres en directo para el FestiBar; encá Limo, en el Mendigo.
Algo le pasó con la guitarra y no estuvo cómodo en ningún momento, pero hace falta mucho más para tumbar a Iñigo Agirrebalzategi, que ya me he aprendido el apellido y lo escribo sin mirar las teclas. Resignado, dijo: "Lidearemos con lo que hay" y se tiró a tocar, con los ojos cerrados, en ocasiones, y el tembleque en la rodilla. Otras veces se daba la vuelta y nos regalaba espald…

Pomeray

Bueno, me he puesto el disco de fondo a ver si me acuerdo. Hay que escribir esto y el verbo que abre esta frase no ayuda a hacerlo. Pero lo haremos. Porque aunque no recuerde los detalles, sí que recuerdo la sensación general de satisfacción y alegría cuando colgaron las guitarras y entró el sol y la realidad por la puerta abierta de el Tubo. Precisamente, allí, fuera, al sol, unos días más tarde, que ya lo contaremos, di por finalizado el FestiBar en alegre conversación de despedida con uno de los culpables de todo esto, el de la mano lisiada, que también acabaremos por contarlo. Y en esa conversación que usamos de colofón de esta semana fantástica, no pudimos evitar los dos que los Pomeray salieran en el recuento. "Y además son buena gente, gente maja". Dijo uno de los dos, y el otro asintió con contundencia. Pues sí, lo son, y aunque eso no debería importar, dicen, para escribir sobre un concierto, en este blog seguimos unas normas muy estrictas para pasárnoslas estricta…

Toni Metralla y los Antibalas

Abren con "Max El Loco", si no me equivoco. Y después siguen con hora y pico de adaptaciones que definitivamente hacen suyas. Y también alguna canción que han compuesto ellos, si sigo sin equivocarme. En números, así como veinte ostias en los morros se cascaron. Te saltan los dientes a guantazos de rock and roll con la mano abierta. Voy a dejar estas metáforas tan violentas, que no sé por qué me ha dado ese viento y tampoco me voy a poner ahora a hacerme el listo con el listado de nombres: que si Rose Tattoo, que si Electric Six, que si los Triturbo. Da igual: "Gay Bar", "Grito Rebelde"... Son canciones con nombre propio, emponderadas por una banda que suena más rodada que las chicanes de Hungaroring. 

También voy a pasar de deciros quiénes son y de dónde vienen, porque los cuatro, por separado y en conjunto, tendrían para hacer una biografía gigantesca por fascículos, de esas que te regalan los dos primeros números y una miniatura por 9,95 pero luego no …

Desorden

Llegabas y ahí estaban, a la fresca, sentados en el muro, como tomando el sol. El batería comía arroz inflado o algo así y el resto hablaba, de lo que fuera que hablaran. Dentro, con el garito vacío, te encontrabas con los dos pies de micro en el suelo, fuera del escenario. Es decir, las intenciones claras desde el principio, los Desorden necesitaban el espacio. Luego pedirían también la motivación del público. Pero no les hizo falta. Y eso que recurrieron a la provocación y todo llamándonos "puretillas", que yo estaba al fondo pero el puñal llegó. Llegó antes el público con ganas, y ellos que andaban probando, acabaron por resignarse: "No íbamos a empezar, pero ya que habéis entrado." Y siguieron hablando hasta que se escuchó al batería poner orden: "Vamos o qué." Y fueron. Entrando primero la bajista, que trepa por la médula hasta cogerte la conciencia por sorpresa. Si empiezan así, la cosa promete. 
Ahora viene la revolución: no te voy a desgranar el …

Shöck

Pues creo, sinceramente, que lo que hicieron ayer los Shöck fue esto: dar un concierto de rock and roll tan macizo como uno de esos diques de contención que mantienen Holanda a flote. Empezaron así y terminaron igual. No hubo bis ni pausas. Solo hay que ver al guitarrista. Mírale la mano derecha. ¿La ves? Ya no la ves. ¿Y el cuello? Joder, qué puta energía. Parece que alguien les ha enchufado a la toma de tierra y ya no pararán hasta que alguien corte la corriente. Así se repasaron su disco, muy recomendable, homónimo y publicado este mismo año, y añadieron alguna versión. Canciones como "Holocausto" o la "Sexta extinción" te pueden parecer muy parecidas pero parte de la culpa es que todas las tocan con el mismo nivel de energía y resolución. Los estribillos, si los pillas al vuelo, te crujen el puño. 
"La fábrica de lxs suicidas" cerró el repertorio y parecía que iban a empezar. Había habido pogo con la anterior, lo que no deja de ser una demostración d…

The Barrenos

"Presos", coño, de RIP. Se lo dije a Bustinza: ésta, ésta, ésta... Cantaba la letra pero no daba con ella. Dos días me he tirado así y, hoy, por fin, se me ha encendido la bombilla, LED, por supuesto: "Presos" de RIP. 
La cantaron The Barrenos el lunes pasado en el directo que dieron en El Mendigo. Y por eso he abierto con ello aquí. Por eso y porque no sabía por dónde empezar. Terminar, ellos terminaron con "Nada es igual", una canción en la que cantan que no van a mirar hacia atrás, y lo repiten, y a fe que no lo hacen aunque lo hagan. Porque The Barrenos suenan a lo que suenan, a cómo sonaba esto hace treinta años. Si la margen izquierda tuviera un sonido distinguible seguro que se parecía mucho al soniquete que se te queda en el cerebro cuando escuchas a estos cuatro tíos. Si pudiéramos hablar de folclore musical en nuestro pueblo sería esto y no dulzaínas y panderetas o lo que sea que se conserve en los museos de antropología. Antología de la ezkerr…

Los Retumbes

La primera vez que trepo para ver un concierto. A ver si lo cuento igual de bien que lo vi. Y lo oí. Colorín colorado, empecemos por el final:
Ostias, que hubo dos bises que quizás no lo fueron. Hicieron el set bien largo y repitieron las dos canciones costumbristas que les han aupado al padrón de la música en Barakaldo. Se confunden en la margen derecha y la gente lo lee de mala manera, pero, al fin y al cabo, "Montañas de Lindano" y "El Parque de Los Hermanos", a los que pateábamos chutas cuando jugábamos al correquetepillo en el mencionado parque y escalábamos colinas de gama-hexachlorociclohexano sin saber con qué tratábamos, esas palabras clave, rebozadas en humor, nos ponen la sangre caliente, mi teniente.
Saltó Andrés al pogo, por cierto. A mí me pilló en el baño, pero fue el remate de un concierto en el que se palpó la sintonía y hasta la emoción. No hay nada como ver a una banda en su escenario predilecto, con ganas de darlo todo y en comunión con la peña. A…

Motorastola

No entró en moto, no. La fama precedía y esperábamos ver la pericia para bajar los peldaños de El Tubo, que más de uno se ha tragado alguna vez, y me incluyo, pero no hubo ocasión, y habrá que esperar a la próxima. Se comentó, eso sí, en directo. Y el cantante de los Motorastola se excusó: "... además, tengo una resaca del copón".

La gente, entre el público, estaba inspirada ayer. Las matinales tienen lo que tienen cuando, en realidad, se convierten en prolongaciones de la nocturnidad. Si, además, se está mejor dentro que fuera, para qué quieres más. Hubo quien peregrinó descalzo, se blandieron martillos, se oyeron chascarrillos y los Motorastola se vieron obligados a improvisar una más para alargar la actuación.

No fue esa su primera versión, porque antes anunciaron una de los Black Uniforms. Por lo demás, se repasaron el disco homónimo de cuatro cortes que publicaron el año pasado. "Oteros", con mensaje social, digamos, y estribillo explícito en castellano, dest…

Negracalavera

Eh... pues esto: abrieron con "Saltar del tren", versionearon bandas escandinavas, atrajeron a vecinos de la capital que cogieron el metro para venirse al extrarradio, y anunciaron que habían llegado a Barakaldo para desalojar a Porco Bravo del trono del rock and roll. Porcos había en el público. Uno casi se vuelve loco con la versión de los Hellacopters. Este y yo discutimos con amor: yo decía una cosa, él decía Motociclón. Da igual, los parecidos no sirven ni para hacer un retrato robot. Godot, espérame que voy, de esto estaba hablando: Negracalavera en fiestas de Barakaldo, bar Mendigo, y te lo digo ya, esto va a acabar conmigo en el hospital.

Mucha caña y actitud desde la primera, con pedaleras dándole wah wah, un batería que le sacude que da gusto, mucho mucho bajo, que mola, y un frontman que nunca abandona la delantera. Esa primera canción que mencionábamos se abre con ráfagas y explosiones y ya sabes por dónde va a ir la guerra, que la tienen, como los Gluecifer, a …

Southern Lights

Empieza el festín y lo digo en latín: vires acquirit eundo. La fuerza se consigue avanzando, que lo dijo Virgilio, creo.  Publio Virgilio Marón, un marrón es esto: empezar las fiestas del pueblo viendo en directo a Southern Lights y no encontrar mejor manera de contarlo aquí que mencionando a un poeta romano. Pongo la mano en el corazón antes de decir que no me arrepiento de nada y que Roma no se conquistó en una hora, pero nosotros poco más tenemos para escribir la crónica de este y otros dos conciertos con los que empezamos el FestiBar, así que, seguiremos eundo, o escribiendo, a ver si conseguimos vires, o, por lo menos, darle algo de sentido a todo esto. 
Una hora, más o menos, necesitaron estos cuatro para conquistar El Cuervo, que no estaba repleto, pero los hunos allí presentes mostramos resistencia. Y nos la vencieron. Entre versiones de Deep Purple, ZZ Top y no sé quién más, acabamos por doblar la cerviz, nos postramos ante el rock and roll y movimos el cuello en movimientos…

Ciudades y más

Hace calor en Oporto. Por las noches, las gaviotas rondan los tejados como ladrones torpes que hacen ruido sin sigilo. Tenemos que subir varias calles empedradas. Luego bajarlas. Huele a Duero lejos. Los turistas se agolpan por las calles estrechas, como si fueran corrientes de aire porque alguien dejó el puente Luis I abierto de par en par. Nos vamos a alejar y hemos decidido pasear hasta los jardines del Palacio de Cristal. Hay algo allí, un festival, un mercado, no sé, algo. Lo llaman Cidade Mais. Sostenibilidad, ecología, charlas, stands, comida... Da igual, lo que hemos visto y nos interesa es que también había música en directo. A una hora en la que, viajando con una niña de tres años, nos lo podíamos permitir. Me da igual que no sea punk, ni pink, ni pank, quetumbamban. Al menos, es música en directo. Hay que quitarse el mono. Hay que verlo todo. Es ya una vieja costumbre: en una esquina de la calle, por la tarde, por la noche, folk, rock, kautrock, gratis, o no, en un bar o e…

FESTIBAR 2018

Llegó, por fin. Una nueva edición del FESTIBAR barakaldés, que aún no sé muy bien lo que es, pero gusta, ¿no? La peña andará por ahí haciendo el calentamiento, pues bien, preparaos, porque la que se avecina tiene pinta de maratón. No es un festival, como siempre. No hay zona chill-out, ni stand de Van, ni pulseras, ni patrocinador que valga. Hay música. Nada más. Semana y pico de pico y pala en la trinchera de los bares con música en vivo. Acércate, joder, que merecerá la pena. Corre calle abajo para encadenar dos seguidos. Quédate luego, tomando un cacharro, hablando con la peña. Los hosteleros lo merecen, me parece. No sé si es escena o no, me la suda, pero hagamos pueblo y pongámosle música. Cultura, si quieres. Vida. 
Hace 39 años, fue la Ciudad Deportiva. Un año después, 091 en La Casilla. Hoy es esto. Participa, puede que dentro de muchos años alguien mire hacia atrás y tú puedas decir que estuviste allí. No es coña, la historia que cuentan las enciclopedias no es la única. La …

Maldito merengue, bendito Tubo

Igual que el año pasado, nos llena de satisfacción y orgullo traeros en primicia la imagen que todo el mundo estaba esperando. Ahí arriba, para deleite del respetable, tenéis el listado de conciertos que disfrutaremos durante las fiestas patronales en el sinpar tugurio, algunos lo llaman templo del punk, de nombre El Tubo, que hemos convertido sin pedir permiso en nuestra sala de estar musical. Cartel sonrosado, con los Damned lamiendo merengue, para memorizar un listado que te traerá la felicidad si te pirras por la música en directo. 
Preparaos para una voltereta olímpica porque del 13 al 22 de julio vais a tener la oportunidad de ver hasta doce bandas en directo. Percal del bueno que, además, vendrá desde sitios tan lejanos como Berlín, París y, tatachán, las Merindades. Tres bandas locales, que para eso se apoya la música y el pueblo, dos bandas jarrilleras, una de ellas representando al sonido Matadero, la susodicha alemana, la francesa, tres desde la capital de nuestra provinci…

Aranguren, Michigan

Me fijé en una cosa, igual se enfada si lo digo, pero yo lo suelto. De vez en cuando, miraba a la derecha y me encontraba a David en la barra, asintiendo con el cuello al ritmo de los Detroit. Y, tío, sacude la cabeza igual que le pega con las baquetas. Tiene el ritmo en el cuello. 
A parte de eso, se vio gente nueva en el Tubo. No sé si venían desde las Encartaciones o desde Michigan, pero aparentemente lo hacían con la única intención de ver en directo a Detroit, una banda de Aranguren, en formato power trío, que acaba de publicar un EP, Pirotecnia, que contiene cinco cortes entre la caña y la melodía que les sirven de hoja de presentación. No son nuevos, sin embargo, y arrastran currículo. 
En el Tubo sonaron algo distinto a lo que suenan en el disco: más sucios y vigorosos, que no es algo bueno ni malo, simplemente, distinto. Hicieron un pase corto (acaban de empezar con este proyecto) y hasta les costó decidirse para el bis. Desde donde yo estaban, sonaron un pelín planos, pero …