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Mostrando entradas de agosto, 2010

Reigning Sound

Greg Cartwright no nació ayer, ni tan siquiera antesdeayer. De hecho, nació hace ya cuarenta años, coño, y en el coño del mundo, y perdón por la expresión, pero es la ciudad más preñada de música del Mundo, o, al menos, de rock and roll: Memphis, Tennessee. Así que Cartwright salió lo que salió: músico. Se hizo famoso siendo un poco más punky de lo que es ahora. Se cambió el apellido para tomar el de su grupo, The Oblivians, y consiguió ser favorito de los suecos The Hives, si es que eso es un valor en sí mismo. Pero Cartwright tenía muchas más canciones en su cabeza, y cuando ya no entraban en el reducido espectro de los Oblivians o de los Compulsive Gamblers, se inventó a Reigning Sound, y tampoco se los inventó a ayer, ni tan siquiera antesdeayer, aunque huelan a eso, y a cosas que se hacían antes de que naciera hace ya 40 años, coño. Greg Cartwright, nada que ver, digo yo, con Los Cartwright de Virginia City en Bonanza ni con el fiel escudero de Michael Jordan, Bill Cartwright, ta…

Triángulo de Amor Bizarro

No sé si escriben los sustantivos con mayúscula. Ya no sé qué contar o cómo contarlo, macho. Esto de los blogs es cansino. ¿A quién demonios le importa una mierda qué escucho yo o por qué lo escucho? A nadie. Y por más que me siga haciendo esa pregunta no consigo resolverla, no me siento mucho mejor, no me doy pena. Y sigo escribiendo. Y, a veces, soy consciente de ello: hoy vamos a ponernos serios, hoy vamos a ser iconoclastas que es una palabra que mola, hoy vamos de buen rollo, hoy esotéricos (criptocráticos). Nada. Todo suena a lo mismo, a que estás escribiendo un blog y lo único que revolotea por detrás es la puta pregunta. Y aún así, lo dicho: y sigo escribiendo. No sé si escriben los sustantivos con mayúscula encima.
Pero sé una cosa: "llevo toda la puta mañana tarareando de la Monarquía a la Criptocracia sin comillas y con mayúscula." Toda la mañana. Que comemos unos champis en Los Hermanos: arréglame, arréglame, arréglame. Que comemos unas rabas en el Bazter: olvída…