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Mostrando entradas de 2010

Atom Rhumba

Creo que nos complace jugar a buscar indicios de cómo nos hacemos mayores. Llevamos siglos cometiendo los mismos errores, y no vamos a parar ahora. Ésta es una larga tradición universal que nos pone a todos en el mismo lugar. Envejecer es un proceso apenas aprehensible hasta que no es demasiado tarde. Nos regodeamos buscando nuestra propia y paulatina decadencia, haciéndonos creer que partimos de un sitio muy muy alto, cuando en lugar de caer, quizás lo que estemos haciendo es dar un salto hacia arriba.
Pues sí, uno de esos indicios es cuando, camino de un concierto, ocupas los momentos de silencio en el metro para pensar en esas memeces.
Antes todo parecía que era excitación. La electricidad expectante parecía venir sumada al precio de la entrada junto con el iva. Pero ahora ya no. Vas pensando primero en cuánta gente va a haber, en lo que te va a costar aguantar los pisotones, las cabezas que se mueven, los cigarrillos que se exhalan sobre tu coronilla. ¿No es un buen indicio?
Y aún as…

The National

Tampoco me sorprende que no haya hablado de ellos hasta ahora. Para qué. Hasta Paul Shirley los subrayaba con fosforito en su blog. Y hace poco leí en una entrevista a Brett Easton Ellis que se sabía "High Violet" de memoria. Bueno, si en su próxima novela les dedica un capítulo entero de digresiones, por lo menos lo disfrutaré más que el capítulo sobre Génesis en American Psycho.
Pero bueno, voy a hablar de ellos, proponer una canción y bla bla bla. Si hiciera lo que quiero, propondría cualquier canción de Boxer, su anterior larga duración, porque rallé el mp3 si eso es posible (y no una mera y ridícula licencia poética) de tanto escucharlo. Ni sabía quiénes eran ni sabía qué hacían. El disco cayó por sorpresa y me lo quedé para siempre. Desde "Fake Empire" que aún a veces me sorprendo silbando cuando conduzco hasta "Ada", "Racing Like a Pro", "Slow Show", "Mistaken for Strangers" o, sobre todo, "Star a War" me dej…

Megafaun

Voy a empezar por decir lo que podéis leer en cualquier otro sitio: que son lo que quedó de DeYarmond Edison cuando Justin Vernon se fue para formar Bon Iver. Que son colegas de Akron/Family. Que el batera se llama Joe Westerlund y los otros dos son los hermanos Cook, Brad y Phil. Que se llaman Megafaun, claro, y vienen de Durham, California. ¿Y qué más? Que dicen que siguen la profunda e inmaculada tradición de Crosby, Still and Nash, y yo no digo ná.
Luego también suele haber un ramillete de palabras con mucho significado que suelen ir acentuadas cuando se habla de Megafaun. Tales como experimentación, jam, blues, folk clásico, banjo, violín o armonías vocales. Y terminan haciendo énfasis en la variedad de instrumentos (algunos extravagantes) y sobre todo en la diversidad de espacios físicos en los que han grabado (eso he leído, creo). Hasta aquí, ya saben las noticias.
Bien. ¿Por qué me gustan Megafaun? Por las barbas, quizás. Digo yo que por lo mismo que vuelan las compresas. No lo …

Jonny Barber & The Rhythm Razors

Hacía tiempo que no venía por aquí. Lo confieso, poco tiempo para escuchar música. La semana pasada escuché el disco entero de Napoleón Solo, podía haber hablado de ellos. Esta mañana he venido escuchando a The Divine Comedy hasta que me he cansado y he saltado sin red a The Black Box Revelation, de los que ya hablé un poco hace tiempo en una entrada sobre The Raveonettes. Podría volver a hablar de ellos y como me he entretenido jugando a buscar parecidos razonables evidentes, The White Stripes, y no tan evidentes, ¡Smashing Pumpkins! Pero, sigamos siendo sincero, ninguna de esas escuchas ha merecido la pena. Y no por la música en sí, si no por el que escucha. Demasiadas cosas rondan en mi cabeza últimamente, demasiadas. Mi abuela se cree que no curro porque no tengo un trabajo físico en el que tenga que fichar. Pero el lado malo es precisamente éste: me estalla la puta cabeza. Y así, yo por lo menos, no puedo escuchar música. La escucho. Incluso llego a disfrutarla por un instante, p…

The Cloud Room

Dicen Peck y Coyle en su libro A Brief History of English Literature que "the most admired works of literature are those produced a time when there are the most dramatic shifts from one way of looking at the world to another way of looking at the world." Que viene a traducirse como que las mejores obras literarias son aquellas que se emplazan en un contexto de cambio social o cultural siempre y cuando éste cambio impregne la obra. Me ha salido una traducción muy muy libre y muy muy mala.
Dicen que The Cloud Room se llaman así por un speakeasy (uno de los bares que vendía alcohol a escondidas durante la época de la prohibición) que había en lo alto de un rascacielos de New York. Esto lo encuentras en la Wikipedia. Y en la Wikipedia también puedes leer que J Stuart escribió la canción que propongo hoy "Hey Now Now" mientras pasaba por una aguda crisis debido a que le habían diagnosticado un positivo por sida que resultó ser falso.
La canción fue todo lo hit que un hi…

Reigning Sound

Greg Cartwright no nació ayer, ni tan siquiera antesdeayer. De hecho, nació hace ya cuarenta años, coño, y en el coño del mundo, y perdón por la expresión, pero es la ciudad más preñada de música del Mundo, o, al menos, de rock and roll: Memphis, Tennessee. Así que Cartwright salió lo que salió: músico. Se hizo famoso siendo un poco más punky de lo que es ahora. Se cambió el apellido para tomar el de su grupo, The Oblivians, y consiguió ser favorito de los suecos The Hives, si es que eso es un valor en sí mismo. Pero Cartwright tenía muchas más canciones en su cabeza, y cuando ya no entraban en el reducido espectro de los Oblivians o de los Compulsive Gamblers, se inventó a Reigning Sound, y tampoco se los inventó a ayer, ni tan siquiera antesdeayer, aunque huelan a eso, y a cosas que se hacían antes de que naciera hace ya 40 años, coño. Greg Cartwright, nada que ver, digo yo, con Los Cartwright de Virginia City en Bonanza ni con el fiel escudero de Michael Jordan, Bill Cartwright, ta…

Triángulo de Amor Bizarro

No sé si escriben los sustantivos con mayúscula. Ya no sé qué contar o cómo contarlo, macho. Esto de los blogs es cansino. ¿A quién demonios le importa una mierda qué escucho yo o por qué lo escucho? A nadie. Y por más que me siga haciendo esa pregunta no consigo resolverla, no me siento mucho mejor, no me doy pena. Y sigo escribiendo. Y, a veces, soy consciente de ello: hoy vamos a ponernos serios, hoy vamos a ser iconoclastas que es una palabra que mola, hoy vamos de buen rollo, hoy esotéricos (criptocráticos). Nada. Todo suena a lo mismo, a que estás escribiendo un blog y lo único que revolotea por detrás es la puta pregunta. Y aún así, lo dicho: y sigo escribiendo. No sé si escriben los sustantivos con mayúscula encima.
Pero sé una cosa: "llevo toda la puta mañana tarareando de la Monarquía a la Criptocracia sin comillas y con mayúscula." Toda la mañana. Que comemos unos champis en Los Hermanos: arréglame, arréglame, arréglame. Que comemos unas rabas en el Bazter: olvída…

Iron Maiden

Jairo Zavala dice que la memoria tiene hijos poderosos que siempre vienen a verte. Echo de menos cuando no teníamos memoria. La memoria tiene retrovisores. No había que mirar atrás ni para coger impulso. Pero nos hacemos viejos, y hacerse viejo consiste en que tu cabeza se convierte en un puto desván lleno de cachivaches que no valen para nada. Cuando tenía 20 años, estos se pasaban horas y horas ensayando el "Fear of the Dark" en el local de ensayo. El miedo a la oscuridad significaba emoción, inquietud, se electrificaba tu cuerpo; ante el túnel tenebroso mirabas hacia adelante. La oscuridad te atrapaba. Ahora, el miedo es otro. La oscuridad es más profunda. El túnel está de espaldas. Da miedo cuando escuchas de nuevo una canción y ha cambiado por completo. Da vértigo darse cuenta de cómo hemos cambiado, aunque haya sido para mejor. La memoria es poderosa, sí. He seguido cantando esa canción en la ducha año tras año. Tararear letras no es lo mío y no sé por qué cuando me du…

Arctic Monkeys

¿De qué coño hablan? Interesante, interesante... (Me estoy frotando el mentón). De Fogarty, hablan de Fogarty, ¿no se rieron de la BRIT School en los Brit Awards? Pues yo también hago chistes, Brit chistes. Pero, de verdad, ¿qué significa propeller?, ¿qué coño quiere hacer con el pico de un águila? ¿De qué están hablando? Lo mejor de todo es que hablan cantando, con un sonido mullido como un cojín de espinas, todo retumba, el eco de una sala repleta de humo y una oscuridad tan espesa que los cuchillos se quedan clavados en el vacío. Yo sé de qué hablan porque he hecho mi lectura y ésa es la mía y a mí me sirve, me divierte, me Brit flipa.
Cuando apostaban a que la chica se vería guapa en la pista de baile, no estaban mal. La canción efervesció durante unos meses más. Más que The Bravery, pero eso no es decir mucho. Luego hizo pluf o plof. Plaf, tortazo. Llegaron tantos premios que rivalizaron en vitrinas con Miguel Indurain. ¡Hasta Gordon Brown habló de ellos! Qué chispa, el Arctic Ci…

Royal Bangs

Venga, va, otra entrada para los dos lectores que le quedan a este blog, tres si me cuento entre ellos con lo que podemos formar nuestro propio trío e imitar a Royal Bangs. Los de Knoxville son tres, aunque en cuatro años que llevan con este nombre, han tenido otros componentes y en las fotos suele salir más peña. Empezaron grabando con el otro de los Black Keys y luego con unos alemanes. Uncut dijo algo sobre Radiohead cuando habló de ellos y vino a decir lo que es evidente, lo de que mezclan garaje, indie y electrónica, una electrónica que a veces me deja un poco frío pero en general da la sensación de que funciona. A mí, por momentos en muchos momentos de muchas de sus canciones me recuerdan a Blitzen Trapper. Me quedo con "My Car Is Haunted" porque es quizás donde la electrónica me deja menos frío porque me tapo con la manta de las partes más rockeras. Aunque proponer, voy a proponer la de "War Bells" por aquello de que tienen el video colgado en su myspace:
war…

We Were Promised Jetpacks

¿Curioso nombre, verdad? Cabrones, si son unos hypes, tú. Son unos niños de los que ya ha hablado The Independent, ya ves tú. Te cuento cómo oí yo hablar de ellos. Por casualidad, en la página digital de Televisión Española, viendo capítulos sueltos de Mapa Sonoro, una de las mejores noticias en el panorama musical español de los últimos diez años (digo diez por decir un número y hacerme el interesante). Antes de que aparezca Juan de Pablos, empiezan a sonar en la radio del taxi. Ni un minuto, pero ahí quedó, para siempre. Así que enredé y fui descubriendo cosas. ¡Escocia! Claro, no podía ser de otra forma. Se les nota, no sé por qué digo esto, pero se les nota, a los británicos, a sus cantantes, se les nota años de tradición vocal. Pero estos niños tienen algo, sea lo que sea. Y aunque "Quiet Little Voices" es una buena canción, me quedo con la que sonaba en Mapa Sonoro, "Roll Up Your Sleeves." La primera guitarra, si te engancha, no dejará que te sueltes hasta qu…

Harlem

Desproporcionadamente descuidados en el sonido, pero me atrae ese rollo de sueno así y me divierto. A mí me suenan a aquellas noches en las que, a falta de dinero, le comprábamos botellas de mistela a Txarli y acabábamos borrachos en el local de ensayo de cualquiera, siendo testigos, bajo la humareda, de jam sessions histéricas donde la batería se golpeaba con la cabeza. Quizás por eso me gustan. Canciones de tres minutos, con sencillez garajera, guitarras que suenan a metal, y una batería primitiva y natural, lo de natural porque suena a cómo suenan los platillos y los parches del tambor en una habitación cerrada, sin tratamientos ni transmisores, sonido crudo. Dicen que antes eran más punkies, que ahora son más garajeros, pero me importa una mierda que es como querer ser punk haciendo bricolaje en el garaje, y quizás así sean ellos. Como siempre me he propuesto elegir una canción, me voy a quedar con una que se llama "Friendly Ghost". La letra, un poco ridícula, pero da ig…

Clinic

Alguien puede haber estado publicando discos durante más de diez años, y tú no te enteras. ¿Cómo coño te vas a enterar? No puedes leerlo todo, no puedes navegarlo todo, no puedes escucharlo todo. Aquí entra el azar, y cuando entra el azar, todo lo demás da igual. Da igual que no te hayas enterado en diez años, da igual que haya un contexto, y un lugar de nacimiento y un montón de etiquetas con las que categorizar las cosas. La canción se apodera de ti. El disco entero. Quizás es por el momento de tu vida en el que lo escuchas, por otros tantos años que ahora se concentran y que no tienen nada que ver con la vida de quien ha compuesto esa canción, ese disco. Dos cronologías distintas se unen para formar una sola cosmogonía, la de la música.
Yo no tengo el vocabulario necesario para explicaros qué me provocan sus teclados vintage, sus armonías progresivas, su base rítmica extendida entre la oscuridad y el amanecer. Clinic publicó Do It! hace ya un par de años, creo, pero yo lo he descubi…

Two Gallants

¿Qué más da lo que haya dentro de la caja? Todos tenemos una caja. Eso es lo que importa. Que todos tenemos una caja y hay algo dentro. Tenemos que encontrar la llave. Tenemos que encontrarla haciendo el payaso. Siendo payasos tristes. Nuestra vieja amiga siempre se acordará de nosotros, siempre nos esperará en casa y solo hay que ser valientes.
En este cuento, la batería suena como los segundos del reloj mientras comienza la cuenta atrás. La guitarra empieza como suena el goteo de un grifo mal cerrado y luego se convierte en el burbujeo efervescente de una herida que se intenta curar con alcohol. La voz es como un pozo húmedo. Como intentar describir una canción con comparaciones. Podemos ser quien nos de la gana. Solo hay que ser capaces de pagar el precio. Saber que nuestros errores son tan importantes como nuestros aciertos. Ponerte delante de un espejo, embadurnarte de mascarilla y saber aún ver al monstruo y al ángel que escondes en una caja sin llave. La vida es lo que sea y co…

Andrew Bird

Andrew Bird es un músico complejo, que maneja con virtuosismo varios instrumentos, compone canciones enrevesadas pero cautivadoras, escribe en prensa y fantasea con la musicalidad del lenguaje hasta crear significados incomprensibles pero embaucadores.
Vamos, que yo no entiendo lo que escribe, pero sus canciones me atrapan. Especialmente esta canción antigua, que según he leído, es un remedo de varias canciones anteriores. El caso es que "Fake Palindromes" tiene un sonido particular, un corazón propio repleto de ecos inconexos que en conjunto crean un universo tan melódicamente personal que no puedes evitar recordarlo continuamente como un himno singular que siempre va unido a ciertas sensaciones. Pero además, funciona como canción pop, como esa canción que te silba en la cabeza mientras cocinas.
Unos segundos instrumentales de la canción de La Bien Querida que ya propuse aquí me recordaron a él.
Hoy también ha habido algo que me ha recordado a él (o a ella, la canción) pero…

Heavy Trash

He de confesarme, Jon Spencer siempre ha sido, para mí, como uno de esos libros que ha leído todo el mundo y te sabes la historia, y hasta te gusta, pero nunca encuentras del todo ni las ganas ni el tiempo para leerlo pero aparentas que lo has hecho. ¿Con qué libro me ha pasado eso? No lo sé. Pero hablando de libros, Jon Spencer debería ser el protagonista de uno. Un libro con mucha acción. Un libro con mucha cerveza. Un libro con personajes que llevan curras, claro. El último disco de Heavy Trash si que lo he leído, entero. Y dos o tres veces. Merece la pena. Me gusta hasta el final. Me gusta hasta el asesino, que no es ninguno de los dos, así que... Tendréis que leer el libro, claro, pero os adelanto que el mayordomo también lleva curras. En fin. Elijo "(Sometimes You Gotta Be)Gentle" con ese monólogo del comienzo en el que Jon Spencer parece estar imitando a Rajesh Ramayan Koothrappali, el astrofísico de The Big Bang Theory cuando se emborracha en la fiesta de cumpleaños …

Maga

Volvemos con el tiempo remedado porque no sé ni cuánto ha pasado ni por qué. Y dónde estamos. No hay que tenerle miedo a las preguntas, ni a lanzarse al agua. Aunque el agua sea salada. Tengo poco tiempo para escuchar música y no entiendo por qué, porque la música no entiende de tiempo. Mide el tiempo, cuenta el tiempo, lo escribe, para luego diluirlo, para intentar atraparlo cuando el tiempo se eterniza y después se evapora un instante antes de darte cuenta de que ha pasado. No hay que tenerle miedo a las preguntas.
Los sevillanos Maga son a mi entender, un entender demasiado caprichoso y tullido, uno de los grupos más capaces y más sorprendentes del panorama nacional. Sus canciones son como pequeñas joyas, bosques húmedos e impenetrables llenos de caminos, revueltas y claros donde el sol te golpea con un calor tan saludable que no te apetece encontrar el camino de vuelta a casa. Si "Diecinueve" o "El Agosto Esquimal" eran ya ese tipo de canciones que vibran en tu …

La bien querida

Joder si me ha costado entrar en este disco. Yo te lo cuento de primera mano, tengo una barbaridad de prejuicios. Y uno es que no me trago los grandes hallazgos de la prensa indie. Y luego lo cojonudo es que los busco, y los creo, y voy y me tiro por un puente, pero no me lo trago, tío, yo tengo mucho criterio. Nos rasgasmos las vestiduras con la eficacia de los ingleses para suministrarnos hypes pero luego todo aquel que sepa tocar la guitarra con gesto ausente y desafiante mientras masculla letras incomprensibles donde entren metáforas retorcidas lo convertimos en un hype castizo al que probablemente en dos meses tachemos de trasnochado y traidor. ¿De qué coño estoy hablando? ¿Con quién? ¿Qué? ¿Quién? Bien, la Bien querida, tío, tuve mi ración de Los Punsetes y ya hablaré en su día, y no me nombres a Los Carradine porque me río pero no voy más allá, y cuando la noche llega sobre la ciudad, a éste tampoco lo pillo, Joe, la Bien querida, pues sí. Pues no, la escucho el primer día en c…

Nudozurdo

Creo sinceramente que la casualidad o el capricho tienen mucho que ver en cómo somos, o en quiénes somos. Esto igual suena más estúpido si cabe: si hubiese escuchado a Nudozurdo cuando tenía 20 años no les habría escuchado igual. De todas formas, "Mil espejos" llegó por casualidad, por capricho. Llegó ella, yo no hice nada. Ni tan siquiera la dejé entrar, pero la música de Nudozurdo es así: si no la dejas entrar, tira la puerta de una patada. Como los bomberos, pero en realidad, ellos vienen para incendiar la casa. Es una canción hipnótica. Sobrecogedora. La sección rítmica te aleja y la voz te recupera, toda la canción es como una marejada. Después siguieron tirando puertas y entraron otros títulos, "El hijo de Dios", "Ha sido divertido", "Ganar o perder" que tiene uno de los comienzos más sencillos pero más emotivos de la música reciente... Siguieron tirando puertas de una patada. Por casualidad, por capricho, pero así es cómo somos.

The Cribs

Ya sé que Johnny Marr lleva tiempo colaborando con gente y conozco el disco de Modest Mouse, por supuesto. Por supuesto, lo de que tocaba la guitarra en The Smiths lo sabemos todos. De The Cribs también sé cosas, tío. Los conocí en un avión, volviendo de Dublín, creo, pero no estaban ellos, estaban en una revista que me compré, además de una chocolatina y el libro The Road de Cormac McCarthy que luego regalaría porque ya lo tenía pero acabaría por leerlo y adorarlo tanto que acabó por joderme la película el fin de semana pasado. Y aquí paro para respirar. Decía, sé cosas: que los hermanos Jarman grabaron ya tres discos y uno se lo produjo el elevado a la enésima potencia Alex Kapranos, por cierto, el sábado intente empezar a leer su libro pero me quedé dormido, lo que no quiere decir nada, y hago lo de escribir sin puntos y sin pensar dos veces lo que digo porque así es como escucho también la música de The Cribs aunque ellos probablemente la escriban de otra manera.
Y aquí paro para …

The Soft Pack

Los Muslims cambiaron de nombre pero no de guitarras. Los de San Diego saben lo que hacen: canciones redondas, hipnóticas guitarras y las dosis justas para que la gente tenga que esperar a que a ellos les de la gana de dar más. Aún no los he visto en concierto, pero no me importaría hacerlo, que es una frase vacía de contenido pero expresiva de alguna manera. La canción que elijo es "Answer to Yourself". Una letra ni optimista ni pesimista, autocrítica, algo así como moriremos con las botas puestas intentando demostrar que no merece la pena ganar vuestro puñetero juego y es mejor hacer trampas y convencerme de que soy una persona maravillosa digais lo que digais. Y en el segundo estribillo, os dejo con ganas de más. La interpretación de la letra es libre y solo sugestionada por la rutina de mi día a día, pero eso es lo que Patricia Hampl llamaba un agujerito por el que entra la luz, y no hace falta distinguir a Patricia de Tomas para saber (o no tener ni puta idea pero que t…

The Fiery Furnaces

Vuelta a la carretera, tío. Otra vez a conducir dos horas al día, 70 kilómetros cuesta arriba y 70 cuesta abajo para volver. Además, vuelta a las carreteras secundarias, a evitar los peajes, a maldecir los camiones, a poner la música a tope mientras abro la ventanilla para dejar que entre el olor a bosque. Y los primeros de una nueva etapa de música a 90 kilómetros por hora, fueron los hornos fogosos, las calderas abrasadoras. La música de los hermanos Friedberger es perfecta para tomar curvas, para encarar cuestas, acelerar en las rectas, reducir en la revuelta y apretar el estómago en los desniveles. La canción que puse dos veces, ésta, "I'm Going Away" con su estribillo lleno de baches, empedrado, con su guitarra de frenos que fallan.

The Raveonettes

Ayer fuimos al concierto de The Raveonettes. Antes actuaron los The Black Box Revelation, belgas que facturaron (facturaron, sí, leo revistas) un garage rock al estilo de moda, solo con batería y guitarra, un guitarra que cumplía con el canon estético de la estrella de rock indie, alto, extremadamente delgado y con pantalones vaqueros elásticos. Viendo al batería tocarla daban ganas de ponerse a saltar encima de la cama. Fueron una grata sorpresa que se puede olvidar rápido, pero intentaremos que no sea así. Por su parte, los daneses salieron con solemnidad y se escondieron en una oscuridad mucho menos eficaz que en anteriores conciertos. Con un repertorio más variado, y con variado me refiero a los constantes cambios de rol, y con una base rítmica contundente y vibrante, repasaron prácticamente todos sus éxitos.
A resaltar esa canción que no conozco en la que tocaron durante más de tres minutos con tres panderetas y un bajo hipnótico para luego resolverla con un extrépito de electric…

Arab Strap

Ya no existen, ¿verdad? Aidan Moffat por un lado, y Malcolm Middleton por el otro, ¿no? Es una lástima. Al menos me dio tiempo a verlos en directo, y me llevé una enorme decepción, si me preguntas. Más aún cuando sonó esta canción. Mi canción de amor preferida. Recomiendo escucharla con la letra a mano, si es que el inglés no es lo vuestro. Y ya puestos a hacer esfuerzos, intentáis traducirla, porque merece la pena. Yo escucho esta canción como un jarro de agua tibia, con una sonrisa cómplice y un gesto de reconocimiento. No hay final para el amor si el amor se describe como un estado en el que ni los terroristas, ni los criminales, ni los huracanes ni los ataques al corazón podrán superar el entusiasmo de celebrar que alguien sienta la necesidad de seguir unido a alguien a quien se le pudren los dientes, se le encana el pelo y nunca aprenderá a bailar. Alguien que te dice que seguirá comportándose como un imbécil la mayoría de los días pero que eso no significará que haya dejado de q…

Vampire Weekend

Como dicen en my sweetheart the drunk yo me he sorprendido de saber que aún existe el MTV unplugged. Aprovechando, he dicho, voy a escribir yo un poquito sobre Vampire Weekend. Me encantan las dos palabras FAMPAIA y GÜIKEN, me encanta como suenan juntas. Igual que le daba el premio al peor nombre de grupo para Spoon, el mejor se lo llevaban estos tres, o cuatro, no sé cuántos son. Ni sé quiénes son, aunque creo que son de Nueva York, y creo que son pijos, o algo así decían en un artículo, e intelectuales, o algo por el estilo y de su estilo decían que era algo así como upper no sé qué soweto no sé cuántos. No me entero de nada, pero hoy en día la información es más información que nunca si es fragmentada e inútil. Me gusta esta canción. La tuve de sintonía (o de politono se dice, ¿no?) en el móvil. Ahora me la he vuelto a poner, porque hace poco sonó en un anuncio de la tele o en el trailer de una película, y me volví loco como un perro de Paulov buscando el móvil. Tiene un ritmo pega…

Nick Cave and The Bad Seeds

Yo no sé qué decir. Día de Reyes, diez de la mañana, vuelvo a escuchar esta canción y te tiemblan las manos. Si quieres aprender a amar la música, puedes empezar por escuchar esta canción. Pero tienes que hacerlo sin prisa: escúchala, sin entenderla. Después, escúchala otra vez, palabra por palabra, desde el juniper hasta girl pasando por Wilmott, Nabokov o Karl Marx. Libre aunque específica en las posibles y libres interpretaciones, Cave acaba hablando de lo inexplicable, de las energías perdidas, de las sueños a camara lenta, por el retrovisor. La canción es tan enérgica, tan poderosa, tan magnética y fulminante, tan cautivadora que es dolorosa, alegre, viva, dolorosamente alegre y viva, y así la canta Nick Cave como si no sabría a dónde ir, cómo gritar, a quién pegar, pero así empieza con ese piano intrépido, dispuesto a descubrir un nuevo himno, pero así se dulcifica con esos coros que actúan como punzadas dulces. Yo no sé qué decir, la verdad. Diez de la mañana, es día de reyes, …