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Mostrando entradas de 2018

Un título socorrido y poco original: Los Asesinos del Martillo

Pues esto fue como que así: huí. Con todo el respeto del mundo para mis amigos de toda la vida, necesitaba mi dosis de marginalidad, distorsión y rock'n'roll. Teníamos comida de cuadrilla y después de la misma, siempre hay escisión. La mayor parte siguen las tradiciones autóctonas, es decir, café, copa, puro y partida de mus, y dos o tres de nosotros hemos instaurado una nueva: ruta alternativa a media tarde por las tascas, cantinas y bodegones del pueblo. Buscamos los bares donde nunca se entra, los que parecen mantenerse abiertos a pesar de la lógica, y charlamos mientras calmamos la sed y observamos la cultura que desaparece. Este año, el gran fichaje fue el Bar Kiwi de San Vicente, auténtico, una joya. Pero aún y con eso, yo desaparecí un par de horas y me fui a reponer fuerzas, que sabía lo que venía luego: Zaballa, pachanga y cosas buenas también, que la amistad está por encima de los detalles contextuales. Pero bueno, tocaban The Hammer Killers en El Tubo y había que a…

Llamadme Ismael...

Bajando las escaleras, les dije: "Esto ya ha empezado, no se oye ni un alma." Y así era, íbamos como Queequeg, Tashtego y Daggoo, de resaca por los muelles caliginosos de un puerto decimonónico. Ya había empezado el sarao y Olabeaga se veía más noruega que nunca. Hacía frío hasta en la puerta, pero eso me pasa por llevar chamarra vaquera, que en una de estas salí a echar un cigarro y solo de ver a la peña dentro, calentita y bailando, entraba más frío. A través de las cristaleras empañadas, parecían calamares fresa en un acuario gigante, calamares de esos fluorescentes, digo, como en la película Sing, que sí, es de dibujos, pero me la conozco de memoria porque mi hija me ha hecho verla tropecientas veces. ¿De qué estábamos hablando? De esto, perdón: la fiesta de Aki Hay Nivel y RockinBilbo. No sé muy bien qué celebraban, pero bien que lo celebraron con un triple concierto, entrantes, primer plato y postre, que incluía a Mud Candies, The Daltonics y Micky & The Buzz (la …

Pedales

¿Sí o no? Sí, venga. Y ya está: fuimos. No era ir por ir pero era ir a ver qué nos encontrábamos. A menudo, esa actitud o esas circunstancias traen consigo sorpresas mayúsculas. Otras, decepciones o sin más, ya está. Esta vez, ni para un extremo ni para el otro, pero, en líneas generales, mereció la pena ir. Hasta aguantamos bajo la cornisa, que llovía, porque el concierto abrió sus puertas más tarde de lo previsto. No es de muy buena educación, pero ahí le dimos, a la paciencia, hasta que pudimos entrar dentro y echar un trago, que lo necesitábamos. Llegó más compañía, nos pusimos casi en primera fila y dale. Esta vez voy a decirlo desde el principio: concierto en el Shake! de Bilbao a cargo de dos bandas, una local, Las Selvas, y otra transoceánica, The Kitsch o Los Kitsch.  
Las Selvas trajo el público. No voy a esclarecerlo ahora, porque probablemente meta la pata, pero, siendo pocos como éramos, creo que podíamos contar con los dedos de la mano los que estábamos allí sin conoce…

Digresión: concierto

Iba yo en el coche pensando a dónde me llevarán y me llevaron a un concierto de pop melódico y nacarado que, si no llega a ser por que me llevaron, probablemente, ni me hubiera enterado de que ocurrió. Digresión: llevo unos segundos pensando si ese por que va junto o separado y ahora me pregunto si el que acabo de escribir lleva tilde o no, en fin. Y mira que he visto muchos conciertos de estos antes, pero hace tiempo que me alejé de ese país de colores armónicos y regresé a la distorsión y los acordes básicos. Del punk se sale, se puede salir, de vez en cuando, aunque regresemos rápido, en cuanto nos dejan. Y es que lo dijo el propio Max Meser, en inglés, aunque él sabe hablar castellano, que es de Sabadell, creo: "This is a punk city, right?" Decía que acababan de tocar una canción oscura, pero, a ninguno, al parecer, se lo pareció allí. O quizás sí, no lo sé. Un tío delante mío hizo cuernos. Yo estaba atento a lo que decía Meser, y dijo, creo que en castellano, que iban …

Fiasco Review!!: Tú eres mi obsesión de Banda Magnética

Pues esto va del segundo disco de Banda Magnética. El primero ya lo glosamos aquí. Hace un año, creo. Y si hace unos días nos metíamos con nosotros mismos por hablar del disco de una banda que ya no existía, en este caso, lo hacemos de otra que, probablemente, entre ahora en periodo de reflexión. Esto me lo imagino yo solo y solo porque hace solo unos días la banda anunciaba que su guitarrista cesaba en sus funciones. Hagan lo que hagan, sonará distinto, me imagino, yo solo y solo por lo que hicieron público hace solo unos días. Han Solo, ven y rescátame, apriétame más fuerte, por favor. 
No soy pro ni lo pretendo, pero tampoco quiero hacer el julai, así que antes de hablar de éste me volví a escuchar el que publicaron en 2017, Dispara. El nuevo, que incluye once cortes, lo han titulado Tú eres mi obsesión, y va un poco en la misma línea que el anterior. La sensación, así, hablando a la ligera, es que este segundo tiene menos dobleces, es más directo y medido, menos repentino, quizás. …

Fiasco Review!!: Panic to Terror de Si Te Cah

Ostias, en qué mundo vivo yo. Hacer reseñas de discos, esto ya lo había hecho antes, claro. Pero de bandas que, mientras tanto, han desaparecido, eso es nuevo. Me he enterado ahora, hoy, ayer, cuando fui a escribirlo, pero, investigando, he averiguado que la promoción del disco ya ocurrió con la banda desmantelada. Sinceramente, y hablando mal, lo que me apetece decir para comentar esta situación es lo siguiente: con dos cojones, que es una expresión extremadamente viril e inapropiada, pero sirve para ser enfático como buscaba. Porque, ahí, abajo, en los sótanos, polígonos, lonjas, locales, viejos mataderos y almacenes donde se apilan cientos de bandas que tocan, en gran parte, por amor al arte, hay un mundo oculto, subterráneo, silencioso a pesar de la distorsión y el volumen de sus amplis, que parecen mantener un ritmo misterioso, ajeno al ruido del exterior, que merece toda la atención que se le pueda dar, sobre todo, porque hay que saber buscar, escuchar, tener paciencia y compro…

Buenos de solemnidad

El cumpleaños de Another Freak Production!!, veinte años de autogestión y programación de música en directo, se celebró por todo lo alto en un Mendigo Aretoa de Barakaldo que vivió, para la ocasión, una fiesta con aforo completo, gente que vino desde lejos y, sobre todo, buena música en vivo. Primero hubo concierto, con el regreso de los Telepath Boys y la decimoprimera (concierto arriba, concierto abajo) visita de los Nuevo Catecismo Católico a la ciudad, y después pinchada a cargo de Paco Roca y Gonzalo Ibáñez. Todo para aplaudir el curro hecho durante esos veinte años por unos tíos que, por descontado, no buscaron protagonismo, anduvieron por allí y no hicieron ruido.
Los Telepath Boys se mostraron arrolladores y dejaron satisfechos a todos los que ansiaban volverlos a ver en directo. Curiosamente, o no, porque ellos mismos los han mencionado muchas veces antes, en las conversaciones post-concierto se escuchó tanto el nombre de la banda norteamericana Zeke como el suyo y, en la com…

Mis amigos los frikis

Hay que echarle valor para entrevistar a Manu “El Gallego” por teléfono. Le pillo cocinando lentejas y con problemas con el viento. Le digo que no le oigo bien y se calla: “Mmmm… es viento del norte, sí, del norte.” Hay que echarle valor porque, como con todo lo que hace en esta vida, y lo vamos a ver luego, Manu es un torbellino, pura energía, aunque sea eólica, como el viento que ensucia la línea telefónica. Vocalista y mucho más en Porco Bravo, a Manu, esta vez, no le llamo para preguntarle por su banda, que, ya lo sabemos todos, está en periodo de excedencia. Sin embargo, como cabía esperar, el ímpetu con el que responde es el mismo que no le permite estar quieto sobre un escenario: arrollador, vamos. Le hago una pregunta y la respuesta dura el resto de la conversación. No me da tiempo a tomar notas; me agobia lo que garabateo, sé que no lo voy a entender luego. Encima me echa la bronca, con cariño, pero bronca: “Pon la grabadora, hombre… El teléfono tiene grabadora, en fin.” El f…