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Mostrando entradas de 2018

Música en la casa impresionante

El viernes pasado nos pasamos por la carpa navideña que ha instalado el ayuntamiento en la plaza del pueblo. Mi hija le ha puesto mote, "la casa impresionante". "Mira qué casa más impresionante" le salió decir apuntando con el dedo cuando vio por primera vez esa estructura de plástico blanco y mecanotubo en medio de la plaza, aterrizada casi más que instalada. Y nos hemos quedado con la expresión, acuñada ya. Ya hemos visto ahí dentro, a riñonadas, magos, teatro, teatro, magos... yo qué sé. Tanto su madre como su padre están ya deseando que alguien sople y sople y derribe la casa, por seguir con la cultura tradicional que le corresponde a su edad si seguimos los patrones clásicos. 
Sin embargo, el viernes pasado, hasta nosotros disfrutamos. Tocaba rock and roll y, aunque era su momento, a nosotros se nos hizo también ameno. Por lo que pasaba arriba y por lo que sucedía abajo. Verla bailar como una poseída, a su bola, en primera fila, metida en un pogo que por mome…

Entonces

A mitad del concierto, fui al baño y, por el camino, le busqué, porque sabía que estaba por allí y que él entiende y me iba a entender. Cuando me crucé con él, no os diré quién, le pregunté: "¿Qué? Ni tan mal, ¿no?" Sonrió: "Ya te digo, bien, ¿no?"
Al final del concierto, volvimos a coincidir y ahondamos en el tema: las expectativas con las que llegamos, el paso del tiempo, el sonido de la guitarra, la calidad y cantidad de temas, la juventud... Luego, al final, volveré sobre el último de los temas de esta lista. Pero, a lo que iba, en líneas generales la sensación es que los dos estábamos satisfechos después del concierto. 
Y es que antes del concierto no estaba dicho que fuéramos a venir. Pero fue terminar el concierto de Nasti de Plasti y yo salí de la Riojana con ganas de más. Así que convencí a E, sin dificultad, por cierto, para que me acompañara. Tocaban los M.C.D. en El Mendigo y aunque suene a cosa de otros tiempos, no había miedo, y sí curiosidad, de verlos…

Afunfun, Afanfan: mucho fan, y, sobre todo, mucho fun

Por la calle pasa una señora esquivando gente y rumia: "qué futuro, qué futuro". Razón no le falta. Ahí andamos haciendo tiempo. Y porque nos avisa Mikel. Entramos dentro y todo está listo. Ahí están los tres subidos, en sus puestos, encaramados a un escenario decorado para la ocasión: luces de colores ensortijadas en los pies de micro, espumillón sobre las pantallas, fotocopias en color de rostros familiares que han colgado en los rincones más insospechados. Ese álbum familiar entretiene hasta que empiecen. Jugamos a descubrir quiénes son. La que más nos cuesta es Betty Missiego. “¿Y esa quién es? ¿María Callas o algo así?”, le pregunto a E. Pero E dice que no: “No, esa es una folclórica, pero no me sale el nombre.” Salió luego, cuando me doy cuenta de por qué están todos ahí colgados y fotocopiados: Marino Lejarreta con el maillot del Caja Rural, Jorge Bucay y su mirada penetrante, Ted Kaczynski, Stevie Wonder y/o Sloth Fratelli… Todos son personajes que ellos han utilizad…

Hoboken está precioso en esta época del año

Ver en directo a Lomoken Hoboken se había convertido en una cuestión de estado. Del estado natural de las cosas. Una cosa propia de brujería. ¿Cómo podía ser que aún no les hubiéramos visto en directo? Porque otra cosa no tendrá esta banda, pero kilómetros de rodaje, vamos. Les sobran. No hay bar en la comarca donde no hayan tocado. No han tocado en el Dragón Verde porque no pueden, no existe, y esto es solo un guiño friki por haber utilizado antes la palabra comarca. Pues por h o por b, n y o. No los habíamos visto aún, ni con Alicate bajo el brazo ni con el reciente The Second Lomo. Miento, porque los vimos en su momento, hace tiempo, una vez, bajo la carpa navideña y municipal de la plaza de Los Fueros, pero no se dieron las circunstancias para contarlo como tal. Así que era ya; había que aprovechar que coincidía todo bien. 
Tal y como con ellos íbamos a propósito, con sinceridad añado que a Triple Zero Band no los conocía ni de oídas. Al llegar al local había tanta gente con cami…

Fiasco Review!!: El punk está lleno de sinvergüenzas!!! de Campamento Rumano

Ni he abierto el single, paqué. El otro día un amigo me dijo: "Pero... esto es un fake, ¿no?" Estaba mirando el trapo o la bandera que cuelga en el Tubo con el nombre del grupo impreso. "Un fake, no, un fakkake", le contesté, mientras me esmeraba con las caderas haciendo que bailaba boogie en Beirut City. No lo pilló, mejor. Pero, ¿y si lo es? ¿Quién es Evans? ¿Son dos, son tres, son cinco? ¿Son rumanos, marcianos, troyanos? Yo creo que lo último: un caballo de Troya. Como una joya de la opereta han entrado enmascarados al castillo y lo van a echar abajo. ¿Y si es un fake? Igual abro el vinilo y me encuentro dentro el confeti que le sobró a la Mato. Me muero. Sería la gran broma final.
Pero existen: tú tecleas el nombre y te los encuentras en el mundo, que es exactamente el vecindario de google y su divino algoritmo. ¡Pero si hasta salen en discogs! Tienen las canciones colgadas en youtube. Su primera canción va camino de las 250 escuchas, que si lo pones en una h…

Un BALA perdida

Esto, si te digo la verdad, era para haberlo escrito en caliente, pero me olvidé. Así que voy a hacerlo ahora. Más que frío, gélido. Da igual. Advierto que me voy a perder, pero me la sopla, que esto no va a ir solo de música, advertido quedas. Es Navidad, época de historias nocivas y truculentas. Cuentos con varios planos. Plántate aquí si no quieres sufrir el mismo destino. O quédate solo con lo bonito y, lo demás, lo tragas de un buche. 
BALA es, que me enteré entonces, la feria del libro artístico de Bilbao. El acrónimo responde al nombre en euskera: Bilboko Arte Liburu Azoka. Se celebró el fin de semana pasado en el centro de la ciudad, en una lonja de recuerdo imborrable para muchos autóctonos: la antigua zapatería La Palma. Pall Mall, no es coña, fumaba aquel tío con el que un día terminé la comida de empresa cuando ya tocaba cenar. No sé quién era, qué hacía en la oficina, con quién se llevaba bien, pero los dos fumábamos y coincidíamos en el rellano o bajo la cornisa del por…

Un título socorrido y poco original: Los Asesinos del Martillo

Pues esto fue como que así: huí. Con todo el respeto del mundo para mis amigos de toda la vida, necesitaba mi dosis de marginalidad, distorsión y rock'n'roll. Teníamos comida de cuadrilla y después de la misma, siempre hay escisión. La mayor parte siguen las tradiciones autóctonas, es decir, café, copa, puro y partida de mus, y dos o tres de nosotros hemos instaurado una nueva: ruta alternativa a media tarde por las tascas, cantinas y bodegones del pueblo. Buscamos los bares donde nunca se entra, los que parecen mantenerse abiertos a pesar de la lógica, y charlamos mientras calmamos la sed y observamos la cultura que desaparece. Este año, el gran fichaje fue el Bar Kiwi de San Vicente, auténtico, una joya. Pero aún y con eso, yo desaparecí un par de horas y me fui a reponer fuerzas, que sabía lo que venía luego: Zaballa, pachanga y cosas buenas también, que la amistad está por encima de los detalles contextuales. Pero bueno, tocaban The Hammer Killers en El Tubo y había que a…

Llamadme Ismael...

Bajando las escaleras, les dije: "Esto ya ha empezado, no se oye ni un alma." Y así era, íbamos como Queequeg, Tashtego y Daggoo, de resaca por los muelles caliginosos de un puerto decimonónico. Ya había empezado el sarao y Olabeaga se veía más noruega que nunca. Hacía frío hasta en la puerta, pero eso me pasa por llevar chamarra vaquera, que en una de estas salí a echar un cigarro y solo de ver a la peña dentro, calentita y bailando, entraba más frío. A través de las cristaleras empañadas, parecían calamares fresa en un acuario gigante, calamares de esos fluorescentes, digo, como en la película Sing, que sí, es de dibujos, pero me la conozco de memoria porque mi hija me ha hecho verla tropecientas veces. ¿De qué estábamos hablando? De esto, perdón: la fiesta de Aki Hay Nivel y RockinBilbo. No sé muy bien qué celebraban, pero bien que lo celebraron con un triple concierto, entrantes, primer plato y postre, que incluía a Mud Candies, The Daltonics y Micky & The Buzz (la …

Pedales

¿Sí o no? Sí, venga. Y ya está: fuimos. No era ir por ir pero era ir a ver qué nos encontrábamos. A menudo, esa actitud o esas circunstancias traen consigo sorpresas mayúsculas. Otras, decepciones o sin más, ya está. Esta vez, ni para un extremo ni para el otro, pero, en líneas generales, mereció la pena ir. Hasta aguantamos bajo la cornisa, que llovía, porque el concierto abrió sus puertas más tarde de lo previsto. No es de muy buena educación, pero ahí le dimos, a la paciencia, hasta que pudimos entrar dentro y echar un trago, que lo necesitábamos. Llegó más compañía, nos pusimos casi en primera fila y dale. Esta vez voy a decirlo desde el principio: concierto en el Shake! de Bilbao a cargo de dos bandas, una local, Las Selvas, y otra transoceánica, The Kitsch o Los Kitsch.  
Las Selvas trajo el público. No voy a esclarecerlo ahora, porque probablemente meta la pata, pero, siendo pocos como éramos, creo que podíamos contar con los dedos de la mano los que estábamos allí sin conoce…

Digresión: concierto

Iba yo en el coche pensando a dónde me llevarán y me llevaron a un concierto de pop melódico y nacarado que, si no llega a ser por que me llevaron, probablemente, ni me hubiera enterado de que ocurrió. Digresión: llevo unos segundos pensando si ese por que va junto o separado y ahora me pregunto si el que acabo de escribir lleva tilde o no, en fin. Y mira que he visto muchos conciertos de estos antes, pero hace tiempo que me alejé de ese país de colores armónicos y regresé a la distorsión y los acordes básicos. Del punk se sale, se puede salir, de vez en cuando, aunque regresemos rápido, en cuanto nos dejan. Y es que lo dijo el propio Max Meser, en inglés, aunque él sabe hablar castellano, que es de Sabadell, creo: "This is a punk city, right?" Decía que acababan de tocar una canción oscura, pero, a ninguno, al parecer, se lo pareció allí. O quizás sí, no lo sé. Un tío delante mío hizo cuernos. Yo estaba atento a lo que decía Meser, y dijo, creo que en castellano, que iban …

Fiasco Review!!: Tú eres mi obsesión de Banda Magnética

Pues esto va del segundo disco de Banda Magnética. El primero ya lo glosamos aquí. Hace un año, creo. Y si hace unos días nos metíamos con nosotros mismos por hablar del disco de una banda que ya no existía, en este caso, lo hacemos de otra que, probablemente, entre ahora en periodo de reflexión. Esto me lo imagino yo solo y solo porque hace solo unos días la banda anunciaba que su guitarrista cesaba en sus funciones. Hagan lo que hagan, sonará distinto, me imagino, yo solo y solo por lo que hicieron público hace solo unos días. Han Solo, ven y rescátame, apriétame más fuerte, por favor. 
No soy pro ni lo pretendo, pero tampoco quiero hacer el julai, así que antes de hablar de éste me volví a escuchar el que publicaron en 2017, Dispara. El nuevo, que incluye once cortes, lo han titulado Tú eres mi obsesión, y va un poco en la misma línea que el anterior. La sensación, así, hablando a la ligera, es que este segundo tiene menos dobleces, es más directo y medido, menos repentino, quizás. …

Fiasco Review!!: Panic to Terror de Si Te Cah

Ostias, en qué mundo vivo yo. Hacer reseñas de discos, esto ya lo había hecho antes, claro. Pero de bandas que, mientras tanto, han desaparecido, eso es nuevo. Me he enterado ahora, hoy, ayer, cuando fui a escribirlo, pero, investigando, he averiguado que la promoción del disco ya ocurrió con la banda desmantelada. Sinceramente, y hablando mal, lo que me apetece decir para comentar esta situación es lo siguiente: con dos cojones, que es una expresión extremadamente viril e inapropiada, pero sirve para ser enfático como buscaba. Porque, ahí, abajo, en los sótanos, polígonos, lonjas, locales, viejos mataderos y almacenes donde se apilan cientos de bandas que tocan, en gran parte, por amor al arte, hay un mundo oculto, subterráneo, silencioso a pesar de la distorsión y el volumen de sus amplis, que parecen mantener un ritmo misterioso, ajeno al ruido del exterior, que merece toda la atención que se le pueda dar, sobre todo, porque hay que saber buscar, escuchar, tener paciencia y compro…

Buenos de solemnidad

El cumpleaños de Another Freak Production!!, veinte años de autogestión y programación de música en directo, se celebró por todo lo alto en un Mendigo Aretoa de Barakaldo que vivió, para la ocasión, una fiesta con aforo completo, gente que vino desde lejos y, sobre todo, buena música en vivo. Primero hubo concierto, con el regreso de los Telepath Boys y la decimoprimera (concierto arriba, concierto abajo) visita de los Nuevo Catecismo Católico a la ciudad, y después pinchada a cargo de Paco Roca y Gonzalo Ibáñez. Todo para aplaudir el curro hecho durante esos veinte años por unos tíos que, por descontado, no buscaron protagonismo, anduvieron por allí y no hicieron ruido.
Los Telepath Boys se mostraron arrolladores y dejaron satisfechos a todos los que ansiaban volverlos a ver en directo. Curiosamente, o no, porque ellos mismos los han mencionado muchas veces antes, en las conversaciones post-concierto se escuchó tanto el nombre de la banda norteamericana Zeke como el suyo y, en la com…