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Mostrando entradas de julio, 2009

The Duke Spirit

“The Lion’s Rip”. ¿Alguien es capaz de no enamorarse de esas guitarras? Parece que están talando un bosque frondoso. Parece que aporrean la batería con esas mismas guitarras en lugar de usar baquetas. No sé quién es el duque, pero me gusta su espíritu. Que sí, que todo tiene un origen, y si les conozco es porque me leí el libro de Nick Hornby, ¿qué puedo decir? Pero voy a decir algo más: todos sabemos de qué va esto, hoy tengo boda. Me he comprado unos zapatos, me voy a meter la camisa por dentro, llevo corbatín y una americana que compré en el Corte Inglés. Voy a decir más: cuando esté en el ayuntamiento, cuando el concejal empiece a hablar, voy a cerrar los ojos, y lo único que escucharé serán las guitarras de Lion’s Rip. Como si estuvieran cortándole los dedos a los contrayentes. Después de la cena, ya en la barra libre, descamisado, borracho, no voy a parar hasta que el dj me mande a tomar por culo. En ese estado, ni me importará: le encontraré atractivo a Raffaella Carrá. Y digo …

Spoon

¿Soy yo o alguien más le parece un nombre horroroso? Entonces, pensaréis, qué no le parecerá Lovin’ Spoonful. Yeah, buag. Pero me duele más lo de Spoon. ¿Spoon? Sí, coño, ya sé que ellos dicen que se llaman a sí por una canción de Can. ¿Can? Joder, vamos de mal en peor. Pero me duele más lo de Spoon. A mí me suena al nombre de la mascota de una típica familia en una tópica película americana. ¿No se llamaba Spoon el perro que camelaban con chicle los exploradores para colarse en la chatarrería? Spoon, el mejor amigo de Lassie. Lassie y Spoon puede que fueran más que amigos. Perros... Por cierto, ya que estamos, la canción que elijo es “The Underdog”. Y eso que iba a elegir “Don’t Make Me a Target” que tiene un final que no puedes dejar de escuchar sin mover la cabeza y sin decirte, sí, mereció la pena llegar hasta aquí. Me recuerda a una de Lori Meyers, por cierto, de los Lori Meyers más maduros. Pero la guitarra acústica de “The Underdog” promete desde el principio, y no se esconden …

Placebo

Brian Molko tiene un hijo, ¿lo sabias? Ni idea. Ayer estuvimos viéndoles en Cobeta. ¿Ah sí? ¿Y qué tal? Bien, yo ya les dije a estos: a mí Depeche Mode ni me va ni me viene, el cartel no me llama una mierda. Pero, ha merecido la pena. Así que mi topzri es Placebo, Placebo, Placebo. ¿Para tanto fue? Pues no, tampoco para tanto, sea lo que sea para tanto, pero no estuvo mal. Son buenos. Sí. Son buenos. Es algo difícil de explicar: son ellos. Ya, ¿verdad? Tienen un sonido especial, la voz... Y el bajo. Pero no me refiero a eso. Sí, tienen un sonido particular, reconocible. Pero también Los Piratas y hasta las Nancy Rubias. Es una... no sé. Energía. ¿Energía? Sí, es como si infundieran una energía particular, una energía que solo puede infundir Placebo, ni mejor ni peor, pero ésa, y, cuando les escuchas, sientes esa energía y si coincide que quieres sentirla, pues... ¿Suena a gilipollez? Quizás. Además, tocaron "The Bitter End", que no sé por qué, pero es la que más me gusta. ¿C…

Leonard Cohen

Es nuevo. Nadie le conoce, ¿verdad? Tú sales de copas con unos amigos. Hay más gente, amigos de amigos. Intentas socializarte. Tu exnovia siempre te decía: no te socializas. Así que intentas socializarte. Hablas con los amigos de tus amigos, pero ya es tarde, solo piensas en tu exnovia y pasas de que era una puta a imaginarte de rodillas, rogándola que no te deje solo. Todo mientras hablas con un amigo de tu amigo. Rechoncho, grave, estirado, con gafas de pasta, el pelo perfectamente revuelto. Te sonríe. Habláis de música. De buena música, y tú asientes. Coincidis en Belle & Sebastian. Por lo demás, él se decanta por The Last Shadow Puppets y Hercules and Love Affair. Tú por Fucked Up y The Gun Club. Ni tan siquiera sabes por qué. Por fin, coincidís en uno: Leonard Cohen. A él, le encanta. A ti también. ¿Por qué? Ni puta idea. No conoces ni una puta de sus canciones. Pero ninguno le pregunta al otro. Solo movéis la cabeza en señal de afirmación, decís que sí, el puto amo, qué letr…