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Mostrando entradas de marzo, 2010

La bien querida

Joder si me ha costado entrar en este disco. Yo te lo cuento de primera mano, tengo una barbaridad de prejuicios. Y uno es que no me trago los grandes hallazgos de la prensa indie. Y luego lo cojonudo es que los busco, y los creo, y voy y me tiro por un puente, pero no me lo trago, tío, yo tengo mucho criterio. Nos rasgasmos las vestiduras con la eficacia de los ingleses para suministrarnos hypes pero luego todo aquel que sepa tocar la guitarra con gesto ausente y desafiante mientras masculla letras incomprensibles donde entren metáforas retorcidas lo convertimos en un hype castizo al que probablemente en dos meses tachemos de trasnochado y traidor. ¿De qué coño estoy hablando? ¿Con quién? ¿Qué? ¿Quién? Bien, la Bien querida, tío, tuve mi ración de Los Punsetes y ya hablaré en su día, y no me nombres a Los Carradine porque me río pero no voy más allá, y cuando la noche llega sobre la ciudad, a éste tampoco lo pillo, Joe, la Bien querida, pues sí. Pues no, la escucho el primer día en c…

Nudozurdo

Creo sinceramente que la casualidad o el capricho tienen mucho que ver en cómo somos, o en quiénes somos. Esto igual suena más estúpido si cabe: si hubiese escuchado a Nudozurdo cuando tenía 20 años no les habría escuchado igual. De todas formas, "Mil espejos" llegó por casualidad, por capricho. Llegó ella, yo no hice nada. Ni tan siquiera la dejé entrar, pero la música de Nudozurdo es así: si no la dejas entrar, tira la puerta de una patada. Como los bomberos, pero en realidad, ellos vienen para incendiar la casa. Es una canción hipnótica. Sobrecogedora. La sección rítmica te aleja y la voz te recupera, toda la canción es como una marejada. Después siguieron tirando puertas y entraron otros títulos, "El hijo de Dios", "Ha sido divertido", "Ganar o perder" que tiene uno de los comienzos más sencillos pero más emotivos de la música reciente... Siguieron tirando puertas de una patada. Por casualidad, por capricho, pero así es cómo somos.

The Cribs

Ya sé que Johnny Marr lleva tiempo colaborando con gente y conozco el disco de Modest Mouse, por supuesto. Por supuesto, lo de que tocaba la guitarra en The Smiths lo sabemos todos. De The Cribs también sé cosas, tío. Los conocí en un avión, volviendo de Dublín, creo, pero no estaban ellos, estaban en una revista que me compré, además de una chocolatina y el libro The Road de Cormac McCarthy que luego regalaría porque ya lo tenía pero acabaría por leerlo y adorarlo tanto que acabó por joderme la película el fin de semana pasado. Y aquí paro para respirar. Decía, sé cosas: que los hermanos Jarman grabaron ya tres discos y uno se lo produjo el elevado a la enésima potencia Alex Kapranos, por cierto, el sábado intente empezar a leer su libro pero me quedé dormido, lo que no quiere decir nada, y hago lo de escribir sin puntos y sin pensar dos veces lo que digo porque así es como escucho también la música de The Cribs aunque ellos probablemente la escriban de otra manera.
Y aquí paro para …

The Soft Pack

Los Muslims cambiaron de nombre pero no de guitarras. Los de San Diego saben lo que hacen: canciones redondas, hipnóticas guitarras y las dosis justas para que la gente tenga que esperar a que a ellos les de la gana de dar más. Aún no los he visto en concierto, pero no me importaría hacerlo, que es una frase vacía de contenido pero expresiva de alguna manera. La canción que elijo es "Answer to Yourself". Una letra ni optimista ni pesimista, autocrítica, algo así como moriremos con las botas puestas intentando demostrar que no merece la pena ganar vuestro puñetero juego y es mejor hacer trampas y convencerme de que soy una persona maravillosa digais lo que digais. Y en el segundo estribillo, os dejo con ganas de más. La interpretación de la letra es libre y solo sugestionada por la rutina de mi día a día, pero eso es lo que Patricia Hampl llamaba un agujerito por el que entra la luz, y no hace falta distinguir a Patricia de Tomas para saber (o no tener ni puta idea pero que t…