Fiasco Review!! Top300 Xms Ed Bertoko Lux: Ramada Inn de Ramada Inn



La etiqueta “Fiasco Review”, que llevo años usando, indica que me dispongo a glosar un disco. La referencia “top300” puede haceros pensar que voy a caer en la costumbre de las listas de fin de año, y hacerlo, nada más y nada menos, que con tres cifras. Nada más lejos de mi intención. Solo es coña. Los 300 se refieren a las palabras que me he puesto de tope para no alargar las críticas en exceso y cumplir con mi promesa: me he propuesto compartir, antes de que acabe este año de 2025, ocho discos que he escuchado a lo largo del mismo. 

La última etiqueta, “Bertoko Lux”, anticipa que, como siempre en este blog, me mantengo con la vista corta, cerca de casa, que no significa lo mismo que tener la mirada estrecha. 

Después de los dos puntos, en cada ocasión, vendrá especificado el título del disco y sus autores. Esta explicación, la cortaré y pegaré en cursiva antes de cada una. 

Todo esto, antes de que acabe el año, así que vamos con prisa. Cuatro hoy y cuatro ayer.





Ramada Inn han decidido usar su nombre - homónimo, se dice - para este nuevo disco, que no es el primero. Si los habías escuchado antes, llegarás con ciertas expectativas que, seguramente, se desvanezcan en la primera canción. Igual te duele, pero también puede que te sorprenda. Esto no es lo que fue, igual que nunca ha sido un hotel ni la canción de Neil Young. Bueno, igual, un poco, sí. 

En este disco, viajan a un mundo donde no encontrarás un Ramada by Wyndham para alojarte. Lo hacen, de paso, en inglés y en euskera, en lo que se refiere a las letras, porque, en lo musical, el lenguaje es sideral, absoluto, abarcativo. 

Tengo un vicio que no me gusta y es intentar parecerme y encontrar referencias. Se me da fatal, pero insisto. A veces, pienso, debería hacer como el profesor de El club de los poetas muertos, e inventarme los nombres. Vas a buscarlos a la red y resulta que no existen. Yo, sin embargo, me resisto, lo intento. Aquí, apunté: The Cure, new wave, grunge, algo del country-rock que hicieron antes, Audience, Mihise, Lisabö, post-rock, Parque Courts, Osees, folk, pero, sobre todo, psicodelia y libertad, búsqueda, aventura, experimentación. Abrazan la tensión, el misterio, la expedición, hacen ruido, gritan, aparecen los teclados, pasa el bajo a la primera línea, crece la armonía, surge una nueva atmósfera, las guitarras se vaporizan, se atrincheran, mueven la cabeza, saltan hacia el infinito, pisan fuerte el pedal, vuelve el bajo como una espiral, crece la tensión, aparece un claro, ya llevo un rato que no sé dónde estoy pero me gusta. "Hiru Arrain Lehor", por ejemplo, asusta en el comienzo, y luego urge el viaje sugerente. La canción se desintegra al minuto y medio y apareces flotando en una galaxia nueva.

Bien. 

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